El proceso de adopción responsable de los perros rescatados en la Ciudad de México arrancó este lunes con una plataforma digital oficial: amaresadoptar.cdmx.gob.mx. Los animales —distribuidos en tres albergues de la capital— llevan meses bajo resguardo institucional tras el acuerdo reparatorio entre la Fiscalía y el Refugio Franciscano. Hoy, cualquier capitalino puede consultar el catálogo, conocer a los perros disponibles y comenzar los trámites.

Más de 600 animales en tres albergues, y el tiempo apremia
Los números detrás del anuncio de Clara Brugada Molina son contundentes: en el refugio temporal del Ajusco hay 269 perros, con cinco hospitalizados y 30 decesos registrados; en las instalaciones de la Brigada de Vigilancia Animal permanecen 340 ejemplares, cinco hospitalizados y 31 bajas; y del Deportivo Hermanos Galeana, en Gustavo A. Madero, partieron 156 animales hacia el Refugio Franciscano en Cuajimalpa apenas entre el 12 y 13 de septiembre. En total, más de 81 muertes acumuladas desde enero entre los tres centros.
Para mantenerlos vivos se destinan cerca de 13 toneladas de alimento al mes y más de 45 médicos veterinarios trabajan en los albergues. Las principales causas de atención: problemas articulares, enfermedades periodontales, tumores y dermatitis. Son animales que llegaron enfermos, muchos viejos, y que llevan meses esperando un hogar en CDMX mientras la situación jurídica del Refugio Franciscano se resolvía.

Cómo funciona la plataforma y qué piden para adoptar
La secretaria del Medio Ambiente, Julia Álvarez Icaza, explicó que la plataforma amaresadoptar.cdmx.gob.mx arranca con un autofiltro: antes de ver el catálogo, la persona responde preguntas sobre su estilo de vida, tiempo disponible y capacidad real de hacerse cargo de un animal. No es burocracia vacía —es el primer corte para evitar adopciones que terminen mal.
Si pasas el filtro, el proceso sigue así: cuestionario de adopción, revisión de solicitud, visita domiciliaria, convivencia con el perro seleccionado en el albergue donde está resguardado, firma del contrato y, finalmente, el traslado a tu casa con seguimiento periódico posterior. El catálogo incluye sexo, tamaño, edad y características de comportamiento para que puedas elegir al animal más compatible con tu vida cotidiana.
Cada adopción también implica valoración médico-veterinaria del animal, evaluación de la persona solicitante y actualización en el Registro Único de Animales de Compañía (RUAC). No es un trámite de un día, pero sí es un proceso claro y con pasos definidos.
