Después de años de espera, retrasos y una historia cargada de polémica, la ampliación de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México alcanzó un hito concreto: la perforación y construcción del túnel que conectará las estaciones Mixcoac y Observatorio ya está terminada. La confirmación llegó a través de Trenes Mexicanos (TrenesMX) y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), que dieron por concluida la obra civil del túnel.
¿Qué significa que el túnel esté listo?
Que el túnel esté construido es el paso más complejo y costoso de cualquier extensión de metro subterráneo: implica que la tuneladora terminó su recorrido, que la estructura subterránea está en pie y que el espacio físico por donde correrán los trenes ya existe. Sin embargo, concluir la obra civil no equivale a inaugurar el servicio. Falta instalar vías, catenaria, señalización, sistemas de control, ventilación y completar las estaciones, entre otras tareas que pueden tomar varios meses.
El tramo que la ciudad lleva años esperando
La ampliación de la Línea 12 de Mixcoac a Observatorio es uno de los proyectos de movilidad urbana más relevantes del sexenio en términos de conectividad. El tramo permitirá que usuarios del oriente y sur de la ciudad lleguen directamente al corredor Observatorio, donde convergen la Línea 1 del Metro y múltiples rutas de transporte hacia municipios del Estado de México y otras alcaldías. En términos prácticos, reduciría tiempos de traslado para cientos de miles de personas que hoy deben hacer transbordos adicionales.
El peso histórico de la Línea 12
La Línea Dorada no llega a este momento sin cargas. Inaugurada en 2012 durante la gestión de Marcelo Ebrard como jefe de gobierno, fue parcialmente cerrada en 2014 por fallas estructurales y vivió años de operación intermitente, investigaciones y señalamientos de corrupción en su construcción original. El colapso parcial del tramo elevado en mayo de 2021 —que dejó 26 muertos— recrudeció el debate sobre la calidad de la infraestructura. Que la ampliación avance con este hito es, en ese contexto, una señal política y técnica que el gobierno federal necesita comunicar.
¿Cuándo podrás usarlo?
La SICT y TrenesMX no han anunciado fecha de inauguración del servicio. Los tiempos entre el cierre de obra civil y la apertura al público en proyectos similares en México y América Latina suelen oscilar entre 6 y 18 meses, dependiendo del avance de los sistemas electromecánicos y las pruebas de operación. Hasta que no haya una fecha oficial confirmada, cualquier estimado es especulación. Lo que sí es oficial: el túnel existe y el reloj empezó a correr.
Lo que sigue
Con la obra civil del túnel concluida, los próximos pasos críticos son la instalación de la infraestructura ferroviaria interior, la habilitación de las dos nuevas estaciones (Mixcoac y Observatorio en su configuración ampliada), las pruebas de carga y velocidad, y la certificación de seguridad operativa. Cada una de estas etapas tiene sus propios plazos y, en proyectos de esta escala en la CDMX, sus propios riesgos de retraso.
Por ahora, el dato duro es este: el túnel está hecho. Para una ciudad que lleva décadas construyendo su red de metro a velocidad insuficiente frente al crecimiento urbano, eso no es poca cosa.
