¿Por qué la Iglesia católica excomulgó a Martín Lutero hace 496 años?

Ernesto SantillanMartes, 3 de enero de 2017 6:50

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"Ruego porque dejen mi nombre en paz. No se llamen así mismos 'luteranos', sino Cristianos. ¿Quién es Lutero?, mi doctrina no es mía. Yo no he sido crucificado por nadie. ¿Cómo podría, pues, beneficiarme a mí, una bolsa miserable de polvo y cenizas, dar mi nombre a los hijos de Cristo? Dejen, mis queridos amigos, de aferrarse a estos nombres de partidos y distinciones; fuera a todos ellos, y dejen que nos llamemos a nosotros mismos solamente cristianos, según aquel de quien nuestra doctrina viene".

Esas fueron las últimas palabras y deseos que Martín Lutero, el legendario revolucionario, reformista y opositor de la Iglesia católica, pronunció antes de morir después de haber llevado una vida que cambió no sólo a su natal Alemania y al sistema religioso más poderoso de esa época, sino a Europa y al mundo entero.

Martin Luder, mejor conocido como Martin Luther o Martín Lutero en español, fue un teólogo y fraile católico agustino que nació en Alemania en 1483 y se convirtió por sus ideas, en el principal impulsor de la Reforma Protestante, doctrina que hoy en día conocemos como luteranismo.

Los comienzos del movimiento protestante

En una época en la cual el analfabetismo reinaba y el conocimiento era un lujo exclusivo de las clases altas, Lutero, quien desde su juventud se caracterizó por su pasión hacia el estudio, a través de la protesta y el debate de ideas logró por primera vez que el conocimiento más básico de aquellos tiempos (la Biblia) se hiciera del dominio público. Así restó poder a los reyes e instituciones que utilizaban la Biblia y los escritos religiosos para estafar al pueblo debido a su ignorancia.

La indignación y lucha de Lutero en contra de los abusos religiosos cometidos por la Iglesia católica comenzaron mientras éste servía como predicador y confesor en la iglesia de Santa María, en Alemania, al darse cuenta de los efectos de la venta de indulgencias en los feligreses.
Una indulgencia era un documento por el cual la Iglesia cobraba y aseguraba a sus fieles que al obtenerlo quedaban perdonados total o parcialmente dependiendo la aportación económica realizada de los pecados cometidos.
También se podían comprar indulgencias para familiares o amigos que se encontraban en el purgatorio para que fueran perdonados y pudieran entrar al cielo.

Para Lutero, esta acción de vender y lucrar con el perdón y la salvación de los feligreses, no sólo era un abuso de poder, sino una mentira que sin tener base en las escrituras sagradas, podría confundir a la gente y llevarla a confiar solamente en la calumnia de las indulgencias. Esto dejaría de lado el sacramento de la confesión y el arrepentimiento verdadero.

A partir de esa reflexión Lutero dedicó el resto de sus días a confrontar las ideas establecidas por la Iglesia católica y al Papa, la cabeza de la institución.
Su primer acto de protesta lo realizó cuando de manera pública clavó en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg un texto que incluía sus 95 puntos o tesis que refutaban y condenaban la avaricia y el paganismo de la Iglesia como un abuso, y pedían una disputa teológica en lo que las indulgencias podían ofrecer.

En dos semanas, las ideas y propuestas de Lutero se esparcieron por el país y entre los ciudadanos alemanes y pasados los meses, las tesis del protestante ya se conocían por toda Europa.
Ante la crisis, el Papa respondió, dijo que Lutero era un borracho y afirmó que cuando éste recuperara la conciencia y sobriedad, cambiaría de parecer.

Sin embargo, eso nunca sucedió. En cambio, el teólogo alemán continuó con la redacción de documentos que refutaban las ideas religiosas y los principios católicos de su tiempo, hasta el punto de decir públicamente que el Papa representaba al Anticristo en la Tierra.

Entre los cambios que Lutero proponía se encontraban: la disminución del número de cardenales y demandas de la corte papal, la abolición de los ingresos del Papa, el reconocimiento del gobierno secular, la renuncia del papado al poder temporal, la abolición de los interdictos y abusos relacionados con la excomunión, la abolición del peregrinaje dañino, la eliminación del excesivo número de días santos, la supresión de los conventos de monjas, la reforma de las universidades, la abrogación del celibato del clero, la reunificación con los bohemios y una reforma general de la moral pública.


Consecuencias de los enfrentamientos

Tras años de protestas y enfrentamientos con el Clero, a sus 38 años de edad, el 3 de enero de 1521, Martín Lutero fue excomulgado, declarado hereje y sus obras fueron prohibidas por el Papa León X después de negarse frente a una corte a rechazar sus ideas. En ese momento pronunció la famosa frase: ¡No puedo hacer otra cosa; esta es mi postura! ¡Que Dios me ayude!

Tras la audiencia, mientras Martín Lutero se dirigía de regreso a su ciudad, éste desapareció y permaneció en el anonimato durante años, los cuales aprovechó para redactar lo que es considerada una de las obras más importantes de la historia: la Biblia traducida al idioma alemán, obra que, gracias a la imprenta, se esparció por todo el país y el continente europeo.


Lutero murió el 18 de febrero de 1546 tras sufrir dolores muy agudos en el pecho. Su legado principal fue la Reforma Protestante y haber logrado despojar poder a las autoridades que lo obtenían tergiversando los escritos religiosas, hecho que disminuyó de forma importante después de su traducción de la Biblia al idioma del pueblo, lo cual, a su vez, ayudó a conformar el idioma alemán como lo conocemos hoy en día.

Actualmente el Luteranismo es una de las corrientes del cristianismo más abiertas y sus ideas se basan en cinco puntos esenciales:

- Solus Christus, el único fundamento de la fe es Jesús.

 - Sola gratia (sólo la gracia), Cristo es el único que puede justificarnos.

- Sola Scriptura (sólo la Escritura), la única fuente de revelación y norma de vida son las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento.

Sola fide (sólo la fe), la fe es lo único que, mediante la gracia de Dios, nos salva.

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Soli Deo Gloria (gloria sólo a Dios), enseña que toda la gloria es sólo para Dios, puesto que la salvación sólo se lleva a cabo a través de su voluntad y acción.

El país donde más se practica el Luteranismo es Alemania y cuenta con aproximadamente 74 millones de seguidores; La Federación Luterana Mundial tiene su sede en Ginebra, Suiza.

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