Colombia reconoció formalmente la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán en un comunicado publicado el 10 de agosto de 2025. El gobierno colombiano argumentó que el control israelí sobre ese territorio es un componente esencial de la defensa nacional de Israel, especialmente tras los atentados del 7 de octubre de 2023.
El giro es notable: Colombia bajo Gustavo Petro había roto relaciones diplomáticas con Israel en 2024, convirtiendo este reconocimiento en uno de los movimientos más polémicos de la política exterior latinoamericana reciente.

Qué dice el comunicado colombiano sobre los Altos del Golán
El texto oficial del gobierno de Colombia señala que, ante la “persistente inestabilidad regional en Oriente Medio”, reconoce el derecho de Israel a protegerse frente a amenazas externas. El documento menciona explícitamente los atentados del 7 de octubre como evidencia de la gravedad de los riesgos que enfrenta la población israelí, y concluye que mantener el control sobre los Altos del Golán es indispensable para la seguridad del Estado.
“Durante décadas, Israel ha enfrentado desafíos de seguridad persistentes y de carácter existencial a lo largo de sus fronteras. Estas amenazas se han intensificado de manera significativa en los últimos años, culminando en los horribles atentados terroristas del 7 de octubre, que pusieron de manifiesto la gravedad y la naturaleza cambiante de los peligros que enfrenta el pueblo israelí”, dice el comunicado emitido por la cancillería colombiana el primer lunes del Gobierno de Abelardo de la Espriella.

Los Altos del Golán son un territorio que Israel capturó a Siria en la Guerra de los Seis Días de 1967 y que anexó en 1981, en un movimiento que la mayoría de los países del mundo no reconoció formalmente hasta que Estados Unidos lo hizo en 2019 bajo la administración Trump. El reconocimiento colombiano se alinea con esa posición y representa una excepción significativa dentro de América Latina, donde predomina el rechazo a la ocupación israelí del territorio. Como muestra el comunicado, ambas naciones habían pactado esta declaración conjunta el mismo sábado 8 de agosto, lo que sugiere que el acuerdo se negoció con semanas de anticipación.
Por qué el giro de Colombia es tan polémico
En mayo de 2024, el presidente Gustavo Petro anunció la ruptura de relaciones diplomáticas entre Colombia e Israel, calificando las operaciones militares israelíes en Gaza como un genocidio. La decisión convirtió a Colombia en uno de los países más activos en la condena internacional a Israel dentro de la región, junto con Bolivia y Nicaragua.
El reconocimiento actual no viene acompañado de una declaración presidencial de Petro, lo que abre preguntas sobre la autoría real de la decisión: si se trata de un acuerdo negociado por sectores de la cancillería sin pleno respaldo del ejecutivo, o si representa un cambio real de postura. [DATO PENDIENTE: identificar quién firma o emite el comunicado dentro del gobierno colombiano — canciller, presidencia o dependencia específica]. Independientemente del origen interno, el impacto diplomático es inmediato: Colombia ahora se distingue del consenso latinoamericano que rechaza cualquier reconocimiento de soberanía israelí sobre territorios ocupados.

Para Israel, sumar el respaldo colombiano tiene valor simbólico en un momento en que enfrenta investigaciones en la Corte Penal Internacional y creciente aislamiento diplomático en el hemisferio. Para Colombia, el costo político interno podría ser alto: la postura pro-palestina tiene respaldo popular en sectores afines al gobierno de Petro.
