El secretario de Economía Marcelo Ebrard afirmó este miércoles que México verá un mayor flujo de inversión extranjera directa como resultado del acuerdo alcanzado en la revisión del TMEC. El anuncio llega en un momento en que las negociaciones comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá habían generado semanas de incertidumbre para empresas y mercados. Ebrard no dio una cifra cerrada, pero sí dejó claro que el entorno post-acuerdo es, en su lectura, el más favorable en años para atraer capital foráneo. La señal es política y económica al mismo tiempo: México salió del proceso con certeza jurídica y, según la Secretaría de Economía, con compromisos de inversión ya en puerta.
“El tratado queda vigente de aquí a 2036 como está programado y haremos una revisión anual”, puntualizó Ebrard.
Qué dijo Ebrard y por qué importa ahora
La declaración de Ebrard no es ruido de pasillo: el funcionario habló después de que México y sus socios comerciales cerraron la revisión del tratado, un proceso que se realiza cada seis años y que en esta edición estuvo cargado de presión arancelaria por parte de la administración de Donald Trump. El acuerdo — cuyos detalles específicos aún están siendo divulgados parcialmente — permite a las empresas operar con reglas comerciales definidas, lo que es exactamente lo que los inversionistas extranjeros necesitan para tomar decisiones de largo plazo.
“Si Estados Unidos quisiera salir, pues ya lo habría hecho. No hay ningún impedimento. Entonces no quiere salirse. Por eso estamos en conversaciones y el día 20 de julio van a estar en México. Si se quisiera salir, no tendría caso”, reiteró el secretario Ebrard, hoy durante la conferencia Mañanera del Pueblo con la presidenta Claudia Sheinbaum.
La inversión extranjera directa en México había mostrado señales mixtas en los meses previos: algunos sectores frenaron compromisos a la espera del resultado de la negociación. Ahora que hay acuerdo, Ebrard apunta a que esa inversión represada empiece a fluir. Cuánto cayó la inversión extranjera en México en 2025 El sector manufacturero, especialmente el automotriz y el electrónico —ambos con cadenas de valor profundamente integradas al mercado estadounidense— son los que más se benefician cuando el TMEC ofrece certeza.

“Es muy importante, el tratado se mantiene hasta 2036 y en cualquier momento se puede decir se prolonga 16 años y estamos buscando la mejor de las condiciones para nuestro país. Y hay certidumbre en la inversión, se está invirtiendo y esta visión nos va a dar más certidumbre, se mantiene los próximos 10 años y como ven ya se esperaba esta respuesta. Estamos trabajando de manera coordinada”, agregó la presidenta Sheinbaum, apoyando la visión de Ebrard.
Qué cambia con el acuerdo del TMEC para México
El TMEC entró en vigor en 2020 sustituyendo al TLCAN, y su primera revisión formal era en 2026. Más allá del resultado específico de esta negociación —cuyos textos definitivos aún se esperan—, el hecho de que México haya llegado a un acuerdo sin escalar a disputas arancelarias es, en sí mismo, una señal positiva para los mercados.
Para el gobierno de Claudia Sheinbaum, el cierre exitoso de la revisión del TMEC llega en un momento en que México busca consolidarse como destino de nearshoring: empresas estadounidenses y asiáticas que quieren producir cerca del mercado de EE.UU. sin los costos logísticos de fabricar en Asia. Si Ebrard tiene razón, el acuerdo le quita el principal argumento de duda a los inversionistas que estaban en espera.

Lo que viene ahora es ver cuánto de esa expectativa se materializa en anuncios concretos de inversión en los próximos trimestres. El optimismo de Ebrard es la apuesta oficial; los números de la inversión extranjera directa en el tercer trimestre de 2026 serán la prueba.
