El brote de salmonella en el hospital general ya es investigado por autoridades sanitarias

Comedor hospitalario cerrado en el Hospital General de México tras brote de salmonella que afectó a 145 médicos residentes.

El brote de salmonella que enfermó a 145 médicos residentes del Hospital General de México ya tiene investigación administrativa. El Órgano Interno de Control de la Secretaría de Salud abrió expediente desde el 3 de septiembre para determinar si hubo negligencia detrás de la contingencia, que también dejó dos casos de E. coli y obligó a suspender el comedor subrogado del hospital.

Qué pasó en el comedor del Hospital General

El Hospital General de México confirmó mediante comunicado un brote de gastroenteritis que se extendió entre su personal médico. Los análisis clínicos detectaron Salmonella como agente principal y dos casos adicionales de E. coli. La respuesta inmediata fue suspender el servicio subrogado de comedor, señalado como posible origen de la contaminación, aunque la fuente exacta todavía no está confirmada.

El secretario de salud, David Kershenobich, declaró que las autoridades sospechan que el brote pudo originarse por el consumo de huevo en mal estado o mal cocido. Mientras tanto, estudios epidemiológicos y sanitarios siguen en curso para determinar con precisión qué ocurrió y en qué punto del proceso de preparación o distribución entró la bacteria. Lo que sí está claro es que los médicos afectados ya venían reportando condiciones deficientes: alimentos servidos a temperaturas inadecuadas, utensilios con fallas de limpieza y un servicio que, según sus propios testimonios, acumulaba quejas recurrentes. Qué es la salmonella y cómo se contagia

La investigación que puede determinar responsabilidades

La Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno ya está en el caso. El Órgano Interno de Control solicitó información a distintas áreas del hospital para establecer cuántas personas resultaron afectadas, cómo ha evolucionado su estado de salud, qué medidas se implementaron desde el primer reporte y qué arrojaron los estudios epidemiológicos hasta ahora.

Lo que está sobre la mesa no es solo un problema de salud pública: es una posible falla administrativa. Si las quejas de los residentes sobre el comedor eran recurrentes antes del brote, la pregunta inevitable es por qué no se actuó. Esa es exactamente la línea que la investigación tendrá que aclarar — y de ahí pueden desprenderse sanciones para quienes tenían la responsabilidad de supervisar las condiciones sanitarias del servicio.

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