La historia entre Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, y Rosalinda González Valencia no fue solo la de una pareja que compartía vida familiar. Para las autoridades mexicanas y estadounidenses, su unión representó una pieza clave en el crecimiento y consolidación del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Rosalinda, conocida como “La Jefa”, nació en Michoacán y pertenece a la familia González Valencia, señalada por autoridades como fundadora de Los Cuinis, un grupo criminal con fuerte presencia en ese estado. Este grupo fue identificado durante años como el brazo financiero del CJNG, encargado de mover dinero, crear empresas fachada y tejer redes para lavar recursos dentro y fuera de México.
Cuando Rosalinda y ‘El Mencho’ consolidaron su relación, no solo unieron sus vidas, también fortalecieron una alianza criminal. Mientras él encabezaba la expansión territorial y operativa del CJNG, el entorno familiar de ella aportaba estructura financiera y contactos. Esa combinación, poder armado y poder económico, fue clave para que el cártel creciera con rapidez y se posicionara como uno de los más fuertes del país.
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¿Qué papel jugaba en la organización que lideraba ‘El Mencho’?
Rosalinda González ss señalada por autoridades como operadora financiera del CJNG y vinculada al clan de Los Cuinis, una de las ramas más importantes del grupo delictivo. Fue detenida por delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero en 2018, y sentenciada en 2023 a cinco años de prisión por operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Pese a esa condena, obtuvo libertad anticipada en enero de 2025 tras cumplir un poco más de la mitad de su sentencia y demostrar buena conducta, según resolvió una jueza federal y a pesar de que la FGR apeló dicha sentencia, la jueza reiteró que Rosalinda quedaba en libertad.
Aunque ya no estaba en prisión al momento del operativo que terminó con la vida de ‘El Mencho’, su importancia dentro de la red del CJNG y sus vínculos sentimentales con el líder criminal hicieron que las autoridades la vigilaran como parte del círculo íntimo del capo.
Para especialistas en seguridad, más que una pareja, fueron una sociedad que combinó la fuerza operativa con el control financiero, un engranaje que durante años sostuvo al CJNG en lo más alto del mapa criminal mexicano.
Con información de El Financiero / Foto de portada: tomada de internet
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