Cada temporada de lluvias, el Valle de México se inunda —y la narrativa apunta siempre a las nubes. Pero la Conagua tiene otro diagnóstico: el 80% de las inundaciones en la zona metropolitana se origina en la acumulación de basura que bloquea el drenaje. En 2025 se recolectaron más de 90 mil toneladas de residuos sólidos en la región, frente a las 56 mil del año anterior, y El Niño ya está activo con precipitaciones que se esperan por encima de la media histórica.
Cómo la basura colapsa el drenaje antes de que caiga la primera gota
El mecanismo es simple y brutalmente repetido: la basura que se tira en la calle —bolsas, PET, colillas, unicel— llega a las coladeras durante las primeras lluvias ligeras. Las rejillas se tapan, el agua no drena, y los bulevares y colonias que históricamente no se inundaban empiezan a acumular. El tuit que disparó la conversación lo resume con una estadística que pocas veces se visibiliza así de directa: 8 de cada 10 inundaciones tienen a la basura como causa principal, no al volumen de lluvia.
El salto de 56 mil a 90 mil toneladas recolectadas entre 2024 y 2025 en el Valle de México no es señal de que la gente tira más —también refleja operativos de limpieza preventiva previos a la temporada. Pero el dato implica algo incómodo: aunque se retire más basura, el ritmo de generación sigue superando la capacidad de gestión. residuos sólidos urbanos México
El Niño 2025 llega con más agua de lo normal y el drenaje no está listo
La Conagua advirtió que el fenómeno de El Niño en la temporada 2025 viene con una intensidad superior a la del ciclo anterior, lo que se traduce en lluvias más frecuentes, más concentradas y en periodos más cortos. Ese tipo de precipitación —torrencial y rápida— es exactamente la que colapsa los sistemas de drenaje cuando hay obstrucciones previas. No es que el drenaje del Valle de México sea insuficiente por diseño; es que opera en condiciones de saturación constante por residuos. El Niño México lluvias 2025
Las zonas con mayor historial de encharcamientos severos en CDMX —Iztapalapa, Tláhuac, Ecatepec, Chalco— comparten dos variables: infraestructura de drenaje con décadas de antigüedad y alta densidad de residuos sólidos en sus márgenes pluviales. Cuando El Niño manda un evento de lluvia intensa, esas dos variables se multiplican.
Qué puede cambiar y qué está en manos de quién
La respuesta institucional se ha concentrado en los operativos de limpieza masiva previos a junio: cuadrillas, maquinaria pesada, coordinación entre alcaldías y sistema de aguas. El problema es que esos operativos atacan el síntoma, no el origen. La basura vuelve a acumularse entre el primer y el segundo aguacero fuerte. inundaciones CDMX temporada lluvias
La parte que sí está en manos del usuario urbano es menos heroica de lo que parece: no tirar basura en la vía pública, no descargar residuos en barrancas y reportar coladeras tapadas antes de que llueva. Son acciones mínimas que, a escala de millones de personas, determinan si esos 90 mil toneladas se quedan en los camiones de basura o terminan en el drenaje. La temporada de lluvias 2025 ya empezó. El margen para actuar es corto.
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