PUBLICIDAD

NOTICIAS

La desesperanza de encontrar un buen trabajo en México

 

Quien busca encuentra; pero cuando se trata de trabajo, no siempre se busca o se encuentra, y cuando se encuentra, rara vez es lo que se buscaba.

México es un país que cuenta con una de las poblaciones más trabajadoras de los países incluidos en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Esto no se traduce en que la población en edad laboral que trabaja sea más productiva, o que el grueso de la población en edad de laborar lo haga; lo único que significa es que las personas que trabajan lo hacen por jornadas más largas.


EL MERCADO LABORAL


El acceso al mercado laboral en México se hace cada vez más complejo debido a una demanda más exigente y a la precariedad de los empleos, dejando a muchas personas sin la posibilidad de un desarrollo productivo y profesional acorde con sus capacidades.

Así, en el país del águila y la serpiente, donde el débil es devorado por el fuerte, se da un fenómeno muy curioso: en México sí hay empleo, pero estos son de una calidad que está por debajo de las expectativas y necesidades de los jóvenes; son trabajos que no les satisfacen pues no les permite desarrollar sus planes de vida.

Para las personas mejor capacitadas, el reto está en el desarrollo de su vida profesional, ya que tienden a estancarse y pocas veces reciben aumentos salariales, lo que les provoca desesperación y frustración.

Para los menos preparados el conflicto radica en que los trabajos a los que tienen acceso son de una pésima calidad, lo que les imposibilita llevar una vida digna e independiente.

NINIS, INFORMALIDAD Y RESIGNACIÓN


De acuerdo con los datos presentados por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2016, durante el primer trimestre del año en curso, 2 millones 495 mil jóvenes de entre 15 y 29 años desistieron o no buscaron empleo por considerar que no tienen posibilidades de acceder a dicha responsabilidad.

Por el contrario, 1 millón 144 mil jóvenes dentro del mismo rango de edad, sí decidieron buscar empleo; sin embargo, no lograron encontrar lo que buscaban.

Ambas cifras, las de los jóvenes resignados que ni siquiera hicieron el esfuerzo por buscar, y los que lo hicieron pero no lograron su objetivo son preocupantes, pues habla de los problemas a los que se enfrentará la población que tomará las riendas del México actual.

Más allá de todos los problemas políticos, económicos y sociales a los que se enfrentan los mexicanos actualmente, la tragedia de la juventud radica en crecer y desarrollarse en un país donde probablemente nunca se superen las condiciones en las que estas generaciones crecieron por la falta de oportunidades para desarrollarse en un Estado incapaz de cumplir sus obligaciones con la ciudadanía que gobierna.

La Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) estima  que el segmento que ha desistido en buscar empleo forma parte de los 6 millones 755 mil jóvenes que ni trabajan ni estudian (ninis) en el país, de los cuales el 79 % son mujeres.

Advirtieron que es importante que este grupo de personas tenga acceso a oportunidades laborales dignas, ya que son quienes están en la etapa de mayor vigor y son quienes más podrían contribuir al país.

Otro dato importante para entender la problemática del empleo en México es que entre 2010 y 2015, de los 6.5 millones de jóvenes de entre 18 y 29 años que tuvieron alguna experiencia laboral en los últimos seis años, únicamente 1.3 millones continúa en su primer empleo. Lo que quiere decir que la rotación de empleados es muy alta debido a que el 15.2 % consideró que el ingreso era insuficiente, 12.3 % finalizó su contrato y no fue renovado o decidió cambiarse; 10.3 % consideraron que las condiciones laborales eran inadecuadas, 6.1 % quebró o cerro la empresa en la que laboraban y al 4 % los despidieron.

Por último, la figura del empleo informal es un aspecto que vulnera gravemente a los jóvenes, ya que el 61.1 % de las personas que laboran en estas condiciones reciben salarios más bajos, no tienen prestaciones y no cuentan con un salario fijo y seguro, lo que les dificulta ahorrar o poder invertir a futuro.

En el horizonte no se vislumbran muchos cambios en cuanto a esta problemática. No existen las políticas públicas ni el interés por parte de las autoridades para generarlas y atender la situación laboral del país. Mientras las cosas continúen así, la falta de oportunidades, el aumento en la pobreza, el carente desarrollo económico y la ausencia de motivación por parte de los jóvenes el país será cada vez más desigual e ineficiente.

****

*Fuentes: INEGI y El Universal.

Podría interesarte
Etiquetas:jovenes
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD