Se llama Pizza y fue nombrado el “oso polar más triste del mundo” por cientos de personas que vieron los videos que lo exhibían encerrado y deprimido en un espacio minúsculo, en medio de un centro comercial en China.
En el país asiático, la estrategia comercial es sencilla (y al parecer efectiva): exponer y condenar al cautiverio a especies salvajes para atraer a más clientes.
Hoy, los abogados de 48 organizaciones defensoras de animales redactaron una carta abierta al gobernador de la Provincia de Guangdong, Zhu Xiaodan, en donde denuncian que Pizza no es la única víctima de ambiciones comerciales, cientos de animales viven en espacios demasiado pequeños (zorros árticos y belugas).
De acuerdo a The New York Times, la carta sentenció que los huéspedes se ven obligados a compartir “el emporio de los descuentos” con una sala de juegos electrónicos para niños, salas de cine en tercera dimensión, un supermercado y tiendas de ropa.
Las personas que visitan el centro comercial Grandview Center, en Guangzhou, Provincia de Guangdong también aprovechan la jornada de compras para visitar el acuario “temático”.
Ahí, entre cuatro paredes, observan hacinado a Pizza, pero no desaprovechan la oportunidad para tomarse selfies y capturarlo en su abandono.
Las imágenes que indignaron e iniciaron una campaña en su defensa, por su liberación, lo muestran “llorando”, cabizbajo y sin intención alguna de levantarse del hielo artificial o moverse entre murales de icebergs.
En realidad todo es artificial, según la organización caritativa Animals Asia, “no hay intento alguno de crear un ambiente que satisfaga las necesidades de ningún oso polar”. Ellos iniciaron una petición para cerrar el también denominado “zoológico más triste del mundo” y ya suman más de 400 mil firmantes.
Toda la indignación emerge de una misma premisa: es inconcebible que cualquier animal viva y sea exhibido en un centro comercial. El siguiente paso es verlos en parques públicos, universidades u hoteles.
El director de Animal Welfare, Dave Neale, considera que nunca será un momento adecuado para que un oso polar pueda vivir cómodamente en un espacio de cristal tan reducido.
La crueldad se lleva a cabo tanto por la falta de conocimiento sobre los cuidados esenciales que necesitan los osos polares como por las presiones comerciales, sentencia.
*Con información de: BBC, The New York Times, IFL Science.