PUBLICIDAD

NOTICIAS

Racismo a la mexicana; llaman "pata rajada" a una indígena y se burlan de ella



María Rosalinda Guadalajara, la gobernadora de los tarahumaras o rarámuris en Ciudad Juárez, Chihuahua en la frontera de México con Estados Unidos, fue discriminada por el personal del bar Club Kentucky, quienes le prohibieron la entrada al lugar por vestir huaraches o sandalias, un tradicional calzado usado por muchos grupos indígenas del país.

La lideresa indígena, encargada de gestionar las necesidades de su comunidad como el comedor que atiende a los niños y adultos mayores tarahumaras y de reunir los recursos para que los jóvenes de su comunidad puedan seguir con sus estudios había sido invitada a comer por funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Social Mexicana.

Miembros de organizaciones civiles informaron que al llegar al bar les dijeron que el cupo estaba completamente reservado para después recalcar que a ese lugar no podía entrar gente con huaraches o que pida limosna a los clientes.



El responsable del establecimiento, sin escuchar razones, dijo que a Rosalinda no se le permitió la entrada por usar huaraches, ya que iba contra las reglas del local.
“Por seguridad de ella no la podemos ingresar porque trae huaraches, por si se cae algo o tiene algún accidente”, explicó una de las dos personas que salió a atender la situación.

Después de lo sucedido, los mensajes de odio y racismo de otros bares contra la joven se viralizaron.
El dueño del bar Asenzo, Sergio Azo, llamó en su página de Facebook “pata rajada” a la mujer e hizo comentarios como “tu novia a la que no dejan entrar al Kentucky”, además de burlarse al decir que “no la dejaron pasar porque no había valet parking para burros”.
Rosalinda Guadalajara comentó que no es la primera vez que sufre de discriminación.

“Bienvenidos al mundo de los rarámuris, eso es lo que enfrentamos todos los días; ahorita ha reaccionado mucha gente inconforme con todo esto que me pasó, pero ¿se imaginan si le hubiera pasado a otro miembro de la comunidad? No creo que ahorita estuviera interesada la gente”.

Sin especificar fechas, la joven de 28 años dijo en una entrevista que en el pasado ella y su comunidad ya habían sido víctimas de acoso y discriminación, especialmente en lugares como los supermercados Wal-Mart y Soriana donde frecuentemente se les prohíbe la entrada con el pretexto de que piden dinero o entran a robar.

Sin embargo, la líder rarámuri, también admitió que parte de la culpa la tienen ellos por quedarse callados y no levantar la denuncia correspondiente ante las autoridades cuando se dan este tipo de actos que violan los derechos de las personas.

Además, María Rosalinda declaró que los pueblos indígenas enfrentan diariamente actos discriminatorios de los distintos sectores de la comunidad, incluyendo autoridades, empresarios y policías sin que a nadie le importe.

De acuerdo con la Ley Federal de Protección al Consumidor, la dependencia federal tiene la facultad para multar a las empresas hasta por 3.8 millones de pesos dependiendo de la falta que hayan cometido, el número de quejas que haya en contra y la economía del establecimiento.
Las autoridades no han comentado nada con respecto a la situación del bar que cometió dichos actos o si los responsables del local serán reprendidos de alguna forma por fomentar la discriminación.

  
*

Podría interesarte:

Se alían las tres universidades públicas más importantes del país contra la discriminación.

La ciencia detrás de los prejuicios que tenemos hacia las minorías.

"Simio en tacones": ni la Primera Dama de Estados Unidos está a salvo del racismo.





Podría interesarte
Etiquetas:discriminacion
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD