Creencias y testimonios de la clase intelectual del medioevo sobre la existencia de los muertos vivientes

Fernando CastilloDomingo, 26 de noviembre de 2017 15:47

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Eclesiásticos, teólogos, científicos e historiadores del Medioevo creían en la presencia de Satanás en los cadáveres, que los convertía en los muertos vivientes.

El oscurantismo del medioevo en Europa se caracterizaba por supersticiones que hoy en día sonarían a historias de fantasía. Y es que desde el inicio de la Edad Media hasta el inicio del movimiento de la Ilustración en el siglo XVIII, hasta los sectores más intelectuales creían que los muertos podían resucitar de sus tumbas.

 

«El cadáver nunca se quedaba quieto, se sacudía y gemía macabramente mientras el verdugo intentaba someterlo. Finalmente el muerto viviente fue arrojado en su tumba cubierto de tierra, sin embargo su estruendo seguía hurgando en la profundidad del suelo que hasta la misma tierra se elevaba», relató George Sinclair profesor de matemáticas en la Universidad de Glasgow.


Los muertos vivientes como la representación del miedo y el caos. (Foto: Culturizate)


Su escrito no se trataba de ningún ejemplo típico de la superstición impregnada en el pensamiento de los campesinos medievales. Aseguró que provino de una persona culta y acreditada como un erudito testigo ocular y auditivo.

 

No solo Sinclair creía en la resurrección de los muertos, compartía las mismas ideas con pensadores y nobles como James VI rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda y Henry More el filósofo más reconocido de Cambridge. Incluso este último escribió en 1655 que no podía imaginar como alguien dudaba de la existencia de esas criaturas.

 

Testimonios después de la muerte

 Dentro de las memorias escritas de distintos personajes de finales de la Edad Media europea, muchos relatan sus experiencias con muertos vivientes e incluso luchas que libraron para devolverlos a sus tumbas.


"Los amantes fallecidos" pintura del siglo XV. (Foto: BBC)


William de Newburgh, un historiador medieval inglés describió la presencia de un cadáver que atormentaba a los habitantes de la villa de Melrose Abbey hasta que un sacerdote le apuñaló y devolvió a la criatura de vuelta a su tumba. El escrito data del año 1170.

 

En 1221, el monje alemán Cesarius de Heisterbach, escribió historias similares a las de Newburgh donde supuestamente se le apareció en varias ocasiones un ente que ya había fallecido varias años atrás y que golpeaba las puertas con una espada para atemorizar a los monjes de su convento. Fue devuelto a la ultratumba cuando le exorcizó el obispo de Trèves.


La muerte reactivada era la presencia del mal en la tierra. (Foto: Slideshare)


En el periodo entre la Baja Edad Media y el Renacimiento, se creía que la reactivación de los cadáveres era obra de demonólogos y brujería perpetrada por adoradores de Satanás quien es el único ente que puede conspirar contra el curso de la naturaleza y revivir a los muertos para atormentar al mundo.

 

Orígenes de la creencia

 Para la época en la que estos relatos fueron escritos, el origen de su fuente siempre se les atribuía a testimonios confiables, desde pensadores y teólogos del clero eclesiástico; hasta filósofos, monarcas e historiadores; quienes eran monopolizadores del conocimiento y la ciencia en Europa.


Los muertos se mezclaban entre los vivos  *Foto: culturizate


Se contaba porque se trataba de eventos sorprendentemente sobrenaturales y eran compartidos por los occidentales más cultos de la Europa medieval y renacentista. Para explicar su naturaleza, se generalizaban tres teorías que daban credibilidad a la presencia de los muertos vivientes.

 

Resurrección cristiana:

Es una idea básica apoyada en la resurrección de Jesucristo y que es mencionada en múltiples ocasiones por los evangelios que mencionan a Lázaro y la hija de Jairo hasta el mismo Cristo.

 

También se divulgó la idea de que en día del juicio final todos los cristianos abandonarían sus tumbas para ser juzgados, condenados y atormentados por los pecados cometidos en vida.

 

Satanismo:

El Nuevo Testamento de la Biblia también menciona el poder destructivo de Lucifer, que para los eruditos medievales y renacentistas, Satán es el alma oscura que devuelve la reactivación de los muertos para ser controlados como marionetas. Dichas “resurrecciones falsas” (como lo describían los monjes) eran intentos de Satanás en imitar la resurrección de Cristo y los milagros de Dios.


Satanás el responsable de la resurrección de los cadáveres *Foto: BBC 


«Su carne es pálida, rancia y fría. Son como espíritus inmundos que adoptan los cuerpos en descomposición para generar el caos en la tierra perpetrado por el mismo Satán», escribió fray Martín del Río en 1600.

 

Brujería:

La brujería era el medio técnico que usaban los adoradores de Satanás para resucitar a los muertos, con el fin de darle a los demonios cuerpos falsos para tener contacto físico con los humanos.


La brujería representaba los intereses de Satanás en la tierra *Foto: wikipedia 


El cazador de brujas, Nicholas Rémy, escribió en 1595 que la brujería era el máximo apoyo que recibían los demonios en la tierra por lo que a veces Satanás toma prestado el cuerpo de un hombre ahorcado o torturado por la santa inquisición para atormentar a los fieles como venganza.


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Fernando Castillo Fernando Castillo articulista internacional

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