Tzotziles chiapanecos sufren frío y carencias en la sierra por despojo de sus casas

Fernando CastilloMartes, 28 de noviembre de 2017 12:51

shares
Noticias

Al menos 5 mil indígenas chiapanecos fueron despojados y expulsados de sus tierras a balazos de paramilitares.

Los indígenas tzotziles han encontrado refugio en las sierras, sus nuevas trincheras en medio de una guerra sin cuartel que no pidieron. Las mujeres reparten café, tortillas y frijoles a los niños y más jóvenes, a los adolescentes les dan apenas un trozo de fruta con agua de masa y los adultos deben aguantar el hambre y sortear el frío, que en las montañas chiapanecas puede llegar a descender hasta los 2 grados centígrados.


En la región del Chalchihuitán, ubicada los Altos de Chiapas, un grupo armado del municipio de San Pedro Chenalhó quiere apropiarse de las tierras, propiedad de las comunidades indígenas tzotziles, quienes huyen por temor a recibir una bala perdida en medio del fuego cruzado; ráfagas de armas, propiedad de paramilitares, que los asechan para despojarlos de sus hogares.



«Todo empezó cuando Samuel Luna Girón junto con otros dos trabajadores, estaban en las parcelas de maíz cercanas a nuestra comunidad C’analumtic, hasta que dos sujetos armados llegaron y asesinaron a Samuel», dijo María Pérez Hernández al Universal, quien describió que los otros dos trabajadores lograron escapar para alertar al resto de la comunidad.


De esa forma, sus hogares fueron saqueados y quemados por esos sujetos armados, quienes además los obligaron a resguardarse en la intemperie con la ropa que traían puesta, exponiéndolos a los extremos climas de la zona alta chiapaneca.



Desde el 18 de octubre a la fecha, los indígenas chiapanecos de las comunidades mayas de Ch’en Mut, Pom Tzomoltón, Tulantic, Vololch’ojon, C’analumtic, entre otras, sobreviven en condiciones extremas, dentro de carpas improvisadas, con poca ropa y comida.


El refugio más grande para estas comunidades es la cancha de fútbol del poblado de Pom, donde la mayoría de los desplazados están concentrados. El chamán maya cura las enfermedades que pululan entre los afectados, desde fiebre hasta infecciones del estómago, mientras que el llanto de los niños son calmados con tés de hierbas curativas. Para los adultos mayores, el chamán masajea el pecho para aliviar la pulmonía y tos, que afecta a los más veteranos del campamento.


Niños y ancianos son los más afectados. (Foto: El Universal)


Mientras tanto, una mujer calma el llanto de su bebé para no ser descubierto por los paramilitares. La mayoría, quien no sabe hablar español, desespera por no recibir ayuda médica ni el auxilio de las autoridades correspondientes. «Sólo queremos paz y tranquilidad», dijo una mujer.

 

«Nuestros tíos, hijos y abuelos se están muriendo en el monte como animales», dijo una joven quien dice que a veces durante el día se acercan a sus viviendas para conseguir alimento hasta que los paramilitares les disparan por el humo que los delata para calentar la comida por lo que vuelven al monte para refugiarse.


La crisis humanitaria de los tzotziles es poco conocida incluso a nivel nacional. (Foto: Campeche Hoy)


La crisis humanitaria documentada por El Universal es un problema grave que ha tenido poco alcance mediático, además de que los saqueadores se han encargado de cerrar la autopista que comunica a estas comunidades con San Cristóbal de las Casas. Hasta el momento, ni las autoridades estatales ni las cabecillas de los paramilitares se han manifestado.


Podría interesarte:


Chiapanecos devuelven la normalidad a las cascadas de Agua Azul

Más de 500 niños indígenas son maltratados físicamente en Oaxaca: CNDH


ETIQUETAS: México crimen
REFERENCIAS:
Fernando Castillo Fernando Castillo articulista internacional

COMENTARIOS