Pese a proceso de paz, el asesinato de campesinos aumenta en Colombia

Gustavo PinedaJueves, 26 de octubre de 2017 19:13

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Pese al proceso de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla, los cultivos de coca aumentaron junto a los asesinatos a campesinos que los trabajan.


La siembra de la planta de coca en Colombia data de la época precolombina, desde entonces los campesinos relacionaron el cultivo de estas hojas con la medicina tradicional, el tributo y las ceremonias religiosas. Con el tiempo esa forma de vida también se convirtió en uno de los negocios más lucrativos: la producción y venta de cocaína para fines recreativos.

 

Colombia sigue siendo el mayor productor de cocaína del mundo, de acuerdo con el Monitoreo de Cultivos Ilícitos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Drogas y el Delito (UNODC, por sus siglas en ingles). Sus tierras son tan fértiles que se llegaron a sembrar hasta 96 mil hectáreas de hojas de coca durante 2015.


En 2017, sin embargo, el número descendió hasta 45 mil hectáreas debido al proceso de paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y las recientes presiones políticas del gobierno de los Estados Unidos.

 

Los cultivos de coca se encuentran distribuidos en los departamentos de Nariño, Putumayo, Norte de Santander, Cauca y Caquetá, regiones donde impera la pobreza extrema de los campesinos, que llegan a ganar hasta un dólar por jornada diaria de trabajo, además de verse obligados a pagar “impuestos” a las FARC.


La hoja de coca es usada como analgésico en los pueblos indígenas de Colombia. (Foto: 20 Minutos)

 

Durante el último año, Colombia vive uno de los procesos más trascendentes en su historia: lograr la paz con las FARC para dar paso a una etapa de tranquilidad después de una guerra de 50 años que dejó más de 7 millones de personas desplazadas, según cifras del Observatorio de Desplazamiento Interno del Consejo Noruego para los Refugiados.

 

El año pasado el presidente Juan Manuel Santos y el comandante en jefe de las FARC, Timoleón Jiménez, acordaron en la Habana que la guerrilla marxista dejaría el narcotráfico y reduciría los campos de cultivo de coca. Sin embargo, grupos de campesinos denunciaron la falta de apoyo gubernamental y amenazas de muerte al intentar cambiar de actividad.

 

Desde el pasado martes, miles de cocaleros iniciaron un paro de siete días en sus respectivas regiones para exigir una alternativa económica para abandonar la siembra de coca, y exigen que los asesinatos en contra de líderes campesinos por parte de disidentes de la guerrilla se detengan.


Los cocaleros trabajan largas jornadas, pero ganan hasta 1.2 dólares por día. (Foto: El País)

 

La Coordinadora de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana (COCCAM), una organización gubernamental que reúne a miles de líderes cocaleros de 14 departamentos del país, denunció desde abril el asesinato de seis compañeros en el municipio de Tumaco, región localizada en la frontera con Ecuador y conocida por exportar enormes cantidades de cocaína hacia Estados Unidos.

 

Los colectivos de agricultores culpan de los homicidios a guerrilleros disidentes de las FARC, que se negaron a dejar el narcotráfico y fuerzan a los pobladores a cultivar las hojas de coca bajo amenaza de muerte.


Cuando los guerrilleros dejaron las regiones cocaleras, como respuesta al acuerdo de paz y la presión de Estados Unidos para que Colombia erradique sus plantíos, los capos de la droga en Colombia buscaron obtener el territorio completamente para obtener mayores ganancias y extorsionar a los campesinos y sus familias.

 

Narcotraficantes asesinaron a campesinos por intentar cambiar su fuente de trabajo. (Foto: Sputnik Mundo)

 

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ETIQUETAS: Colombia crimen narcotráfico
REFERENCIAS: RFI El País Unodc
Gustavo Pineda Gustavo Pineda Periodista

Muy Guerrerense, Michoacán me adoptó en el 2008, pasé por las llamas del Edomex y llegué al paraíso de la CDMX.

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