PUBLICIDAD

NOTICIAS

La pareja que se salvó de morir en los incendios más grandes de California gracias a una alberca

Jan y John Pascoe sobrevivieron a los incendios de Santa Rosa; vieron cómo su vecindario se hizo cenizas

A las 12:40 de la mañana del lunes, Jan Pascoe llamó al 911 para preguntar si meterse a la alberca de sus vecinos podía salvarle la vida. Su vecindario en Santa Rosa, California, estaba siendo consumido por el fuego. «Llegué a cualquier lugar seguro», le respondió el operador.

En medio de la desesperación y el miedo, Jan y su esposo John fueron directo a la piscina. Ella quiso aventarse de inmediato pero bajo el pánico y su hiperventilación hubiera resultado un desastre. Él le pidió que esperaran en la orilla, a ver qué pasaba. Cuando sintieron el fuego cerca y vieron al árbol incendiarse y los caminos de concreto levantarse por el calor, se quitaron los pantalones y las chamarras, se quedaron en camiseta y por fin saltaron al agua ennegrecida de cenizas y llena de escombros que volaban calcinándose.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Ya dentro del agua, fueron a la parte más alejada de la casa. Jan le contó a Robin Abcarian del periódico Los Ángeles Times que para mantenerse calientes se abrazaron y le dieron la espalda al desastre. Y mientras todo se consumía, hablaron sobre el amor entre ellos y el que le tenían a la familia que formaron a lo largo de los años.

*Foto: LATimes.

Al pasar de las horas, cuando vino el silencio y el frío en la carne y los huesos, el aire caliente arriba de sus cabezas les trajo el crujir de los bloques de hormigón y las explosiones desconcertantes. Ellos siguieron aferrándose al fondo de la alberca de 1.22 metros para sobrevivir. «¿Cuánto tarda una casa en quemarse?», fue lo único que se preguntaron el uno al otro.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Jan insiste, en su relato al periódico californiano, que dos horas y media antes no hubo en su ventana más que la luz de la luna de octubre que le dejó revisar sus plantas de tomate. Ella y él se dieron una ducha, revisaron sus teléfonos y vieron que el fuego estaba a 17.7 kilómetros de distancia y se metieron a la cama.

Su hija mayor les llamó después para decirles que la casa de su suegro, a unos 64.3 kilómetros, se había quemado y que quizá era buena idea comenzar a organizarse para evacuar la casa.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

*Foto: LATimes.

Así que John empacó un par de vasos de vidrio herencia de su madre y algunas pinturas, fue todo lo que subió a su Toyota. Intentar conservar la calma los hizo quedarse atrapados en el vecindario, pues aunque pudieron subirse a uno de sus coches y tomaron un camino de salida, las paredes de fuego los obligó a volver a la casa que ya estaba en medio de lo que llamaron un «huracán seco». Ahí comenzó la disyuntiva: morir quemados o congelados.

Las llamas consumieron su casa de 11 habitaciones, cada una con la temática de los lugares que visitaron alrededor del mundo. Nadie volvería a pisar nunca la casa que construyeron 40 años atrás y que fue hogar para sus visitas a las que ofrecieron las vistas de las colinas cercanas más espectaculares.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

El domingo en la noche las dos hijas de Jan y John llamaron a todos los hospitales y refugios con la esperanza de saber algo sobre ellos. Las posibilidades de la fatalidad eran altas. El lunes en la mañana, después de una noche de sufrimiento, por fin supieron que sus padres habían sobrevivido.

*Foto: LATimes.

Podría interesarte:

En imágenes, así se viven los incendios masivos en California

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Detienen a un niño de 14 años por provocar 20 incendios forestales

Etiquetas:estadosunidos
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD