PUBLICIDAD

MÚSICA

Grandes artistas que la gente odia gracias a sus fans


Cuando se ama tanto a algo o a alguien, lo más probable es que se termine destruyendo al destino mismo de nuestro amor. Apasionarse con todas las fuerzas por una persona, un tema en especifico, una manera exacta de ver o hacer las cosas, suele llevar a la ruina aquello que tanta devoción despierta. Los efectos colaterales del cariño suelen ser siempre del tipo “Mon Roi”; esa película de Maïwenn que explora los caminos de una relación tan intensa, tan pura en un sentido primitivo de la entrega, que acaba por arrastrar a la locura y devastar cualquier perspectiva lógica de lo vivido; una veneración que concluye con la esencia real de los sentimientos, las ilusiones y la naturaleza de lo amado.


“Sí hay, quizá, un juicio de gusto y de valor propios, pero impera el cansancio fundado por los incondicionales devotos de su trabajo en este desdén”.


Justo así sucede con los fans, con los admiradores que se transforman lentamente en asesinos de un concepto o un productor particular de experiencias. Especialmente en el campo de la música, donde seguidores de ciertas bandas o géneros suelen tocar los extremos del frenesí sin siquiera darse cuenta; en el que las ilusiones y los logros se maximizan al grado de volver insoportable su afición para el resto del mundo. Y el verdadero problema no son las canciones ni los intérpretes, sino la intensidad con que respiran sus entusiastas.


Cuando escuchamos que alguien se refiere a The Beatles, The Doors, Nirvana o Muse con desprecio, no es completamente culpa de los artistas, sino de lo que han creado los fans alrededor de ellos. Sí hay, quizá, un juicio de gusto y de valor propios, pero impera el cansancio fundado por los incondicionales devotos de su trabajo en este desdén.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

¿Qué ejemplos podemos hallar en esta situación?


-
Janis Joplin

La mujer que marcó a una generación entera con su fuerte voz y las letras de un espíritu que jamás volverá, no sólo es comprendida como una salvación en sí, como un cuerpo que recoge la redención, el talento y la libertad; gracias a sus fans, esta diosa de los años 60 suele ser objeto de comentarios despectivos o iracundos. Es tanta la insistencia de sus fanáticos por observar cosas que no todo mundo aprecia, que de hecho, sesgan la posibilidad de apreciación con su persistencia.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO


-
Metallica

Sí, es una gran banda, inició en los años 80 una poderosa expansión de su género principal alrededor del mundo, pero el empecinamiento con que algunos escuchas perforan el oído de los no partidarios es abrumador. Con este grupo aplican generalmente dos reglas básicas de convivencia para los seguidores:
1) Si alguien se sabe una sola canción y ésta es ‘Enter Sandman’, no es un ignorante, sólo conoce lo más popular de su trabajo.
2) El metal y sus múltiples derivaciones no son para todo público. Dejemos vivir a los demás.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO


-
The Beatles

El amor por The Beatles en la Tierra ha ocasionado al odio mismo de estos ingleses. Si alguien considera que ellos son el pináculo de la creatividad y el destino del rock en nuestra civilización, está bien, puede continuar con su culto; sin embargo, no todo mundo puede compartir esa visión y nadie debe interferir en ello. El hallazgo de la relevancia se da con el tiempo y siempre desde diversas trincheras; por eso el cuarteto de Liverpool nunca va a ser importante para la humanidad entera.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO


-
The Doors

Cualquier fan de esta agrupación, uno verdadero por supuesto, sabe que la voz de Morrison no era prodigiosa y que sus escándalos han superado el talento de estos músicos; sin embargo, reconoce que la grandeza de The Doors recae en el sentimiento con que se cantaba y los niveles poéticos de su lírica. Tomando eso en cuenta, no hay por qué exagerar el poder de los mencionados artistas; el que lo vio, lo vio. Quien no, con la pena. A nadie le importa una cátedra sobre literatura y el Rey Lagarto.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO


-
Pink Floyd

Si el rock progresivo no es el principal cometido en el gusto de una persona, Pink Floyd no vale nada. Y está bien. No hay razones suficientes como para querer linchar a quien no soporta el “Dark Side of the Moon” o no conoce otro trabajo más que "The Wall"; en efecto, esta banda es una figura clave en la historia de la música, pero quien no la escuche no es por ignorante. Es más ignorante el que quiere obligar a otro y persigue absolutos.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO


-
Muse

Con raíces en el rock alternativo, la electrónica y el art rock, esta banda ha pasado del culto a la comercialización arriesgando el futuro del entusiasmo de sus seguidores; los fans siempre niegan este aspecto y no pueden aceptar que hay quienes no encuentran la magia en sus creaciones. Quizá el resto de la población humana vería esos detalles asombrosos si no se insistiera tanto en catalogarlos como la grandeza encarnada. No podemos negar que son increíbles, pero ¿para qué presionar tanto? Tienen errores como cualquier otra banda. Hay que calmarse.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO


-
Nirvana

¿Qué hubiera sido de los 90 sin el grunge o la participación de esta banda de Seattle? Nunca lo sabremos. Ni siquiera vale la pena pensarlo; no hay motivo para armar un escándalo al respecto. Justo como no hay razones para imaginar un mundo con la supervivencia de Kurt Cobain; vivimos de la emoción por algo enorme, cierto, pero acrecentar el mito sólo hace que la gente olvide la importancia de Nirvana.


-

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

El gusto por un género o alguna banda es, en conclusión, un juicio estético que se nutre de las experiencias propias o los contextos que nos hayan circundado en momentos específicos de nuestra vida; si alguien no lo comparte es una lástima; pero no insistamos en los otros para que les aprecien. Eso no va a pasar. Por más grandes que sean, lo único que causamos los fans es hartar a los demás con tanta insistencia. Mejor conviene el invitar a que se conozca la historia de la música, como ocurre en 60 minutos son suficientes para conocer la historia del rock en inglésLas mejores 500 canciones de la historia según Rolling Stone.








Podría interesarte
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD