OPINIÓN: El dilema de los santuarios de elefantes y el fracaso de las buenas intenciones

Cultura ColectivaJueves, 7 de junio de 2018 11:46

shares
mundo elefantes de asia en peligro

Alex Ruelas nos cuenta la vida del elefante, un animal venerado y explotado en todos los rincones de Asia


Convivir con elefantes está en la bucket list de mucha gente. Son encantadores, inteligentes, exóticos. Ningún viaje a Asia está completo sin pasar un día con ellos. Sin embargo, su popularidad los ha convertido en símbolo de la explotación animal, luego de un cambio de consciencia y ahora de un dilema de conservación que podría acabar con su estado silvestre.


Tailandia es, por excelencia, el lugar para convivir con elefantes asiáticos. Están por todos lados: dando paseos en la playa, cargando turistas por la selva o dando shows en los que montan bicicletas. Este país tiene más paquidermos en cautiverio que el resto de las naciones surasiáticas juntas. Casi sobra decir que la mayoría son severamente maltratados.


Aún así, montones de viajeros vienen a verlos. De acuerdo con World Animal Protection, de los 30 millones de personas que viajaron a Tailandia en 2016, casi 40 por ciento tenía planes de montar uno. 


elefantes de asia en peligro 1

En algunos países asiáticos los elefantes son toda una atracción turística. (Foto: Asia salvaje)


Entre la muchedumbre, también hay un cambio de conciencia. Cada vez más gente, informada sobre abuso al que se somete a los animales para obligarlos a hacer gracias de circo y de la incomodidad de vivir encadenado, prefiere ir a la nueva sensación: los santuarios. 


En estos lugares, elefantes que han sufrido toda la vida son “rescatados” para pasar el resto de sus días en paz. Nadie los monta ni los golpea. Los visitantes sólo les dan de comer y les echan agua en la espalda a la hora del baño. Viven en manada, conviven con otros animales y pasan “libres” la mayor parte del tiempo.


National Geographic ha publicado artículos en los que alaba los esfuerzos de vanguardia de los santuarios. The Telegraph cita conservacionistas que los llaman “un rayo de esperanza”. En realidad, estos lugares podrían ser el más reciente ejemplo de cómo las buenas intenciones y la información incompleta son una amenaza enorme para la vida salvaje.


elefantes de asia en peligro 2

Los santuarios de elefantes han llegado para tratar de acabar con la violencia a los elefantes. (Foto: Los apuntes del viajero)  


Tailandia tiene unos 4 mil elefantes en cautiverio, al menos la mitad de la población total. La mayoría de ellos trabajan en centros de entretenimiento, mismos que han aumentado 30 por ciento desde 2014 gracias a la demanda turística. Eso significa que necesitan más elefantes.


De acuerdo con un reporte de The Guardian, la mayoría de estos nuevos reclutas son extraídos de la selva, ya sea en casa o en el vecino Myanmar, cuando son aún bebés. Los cuidadores o mahouts, muchas veces movidos por necesidad económica, los entrenan a palos hasta que aprenden a venderse a los turistas. Luego de muchos años de cargar humanos y soportar maltratos, algunos tienen suerte de ser acogidos por santuarios.


Como tener elefantes en cautiverio es legal, la única forma de trasladarlos a estos refugios es comprarlos. Entonces se redondea el negocio. Como si de tu coche viejo se tratase, vender elefantes al final de su vida útil hace que cada etapa del cautiverio sea redituable. Al querer mejorar la calidad de su existencia se asegura que más animales pasen por lo mismo.


Para evitarlo, desde 2016 Tailandia exige el registro de los paquidermos domésticos en una base de datos de ADN. Sólo se permite tener más si nacen en cautiverio y todos deben inscribirse a más tardar a los 9 meses de edad. Por otro lado, un elefantito silvestre vale 60 mil dólares en el mercado negro. Lógicamente, estos siguen llegando. 


elefantes de asia en peligro 3

¿Algún día podrán ser libres los elefantes? (Foto: CNN)


Luego está la trampa de la palabra “santuario”. Como los turistas están interesados tanto en acercarse a los animales como en mantener la conciencia limpia, los refugios se han vuelto un negociazo. Los más populares cobran entre 6 mil y 9 mil bahts –entre 3 mil y 5 mil pesos– por un tour de un día. Y están repletos.


En algunos de estos sitios realmente cuidan a los elefantes. Otros no tienen suficiente espacio, recursos o voluntad para hacerlo. Los más cínicos son centros de explotación que simplemente cambiaron de nombre para mantener al mercado contento. En todos los casos, los elefantes siguen trabajando diario para entretener humanos. 


Se pone mejor. Según el Grupo de Trabajo sobre Elefantes Cautivos de ASEAN, la Asociación de Naciones del Sureste de Asia, no existe un sólo establecimiento que hoy cumpla con todos los requisitos para llamarse santuario. Ni siquiera los que han sido enarbolados como ejemplo a seguir por los medios progresistas de Occidente.  


Cuando los diarios prestigiosos alientan a turistas a participar de la “única solución sustentable para conservar la especie”, lo que hacen es perpetuar la cadena de abuso.


elefantes de asia en peligro 4

La vida de los elefantes está en riesgo por un negocio simple. (Foto: Vida Salvaje)


El asunto tiene muchas aristas. No hay, por ejemplo, suficiente tierra protegida para siquiera pensar en la utópica liberación de todos los animales cautivos. Tampoco hay opciones para alimentar a las familias de los propietarios independientes que viven de ellos. Los métodos de adiestramiento y cuidado, por su parte, son muy difíciles de modificar porque son parte de una tradición que tiene, al menos, mil años. 


La solución obvia es evitar que más elefantes salvajes se vuelvan atracción turística y enviar a aquellos que ya lo son a asilos verdaderos. Sin embargo, cuando estos son el pilar de una industria turística que en 2016 generó 46 mil millones de dólares, el deseo de hacerlo se vuelve escaso.


Aún quedan alrededor de 50 mil elefantes asiáticos salvajes. Hasta hora, el modelo que pretende ayudarlos sólo ha logrado que cada día haya menos. 


Alex Ruelas


*Las columnas de opinión de CC News reflejan sólo el punto de vista del autor.

Cultura Colectiva Cultura Colectiva

COMENTARIOS