No estamos todas: tenemos que hablar de feminicidio

Karina EspinozaMiércoles, 21 de febrero de 2018 20:16

shares
mexico no estamos todas proyecto

Este proyecto de ilustración busca hacer visible los feminicidios en México; un reclamo creativo al país donde matan siete mujeres cada día

No estamos todas se le ocurrió a dos ilustradoras mexicanas jóvenes. Ilustrar fue la manera de responder a una lista de feminicidios que publicó la periodista Frida Guerrera a mediados de septiembre de 2017.


«Vimos la lista de nombres de mujeres asesinadas y desaparecidas. Nos impactó mucho y sentimos que teníamos que hacer algo», dijo en entrevista para CCNews una de las dos ilustradoras de 24 años que decidieron mantenerse en el anonimato.


¿Por qué el anonimato?

— Es anónimo porque tenemos 24 años. Los comentarios a las entrevistas donde han publicado nuestra edad siempre han sido negativos. La gente comenta que no es posible que gente más joven diga cosas. Pero también es anónimo porque no queremos que se piense “es el proyecto de fulanita, y fulanita quiere llamar la atención”. No buscamos reflectores, al contrario, creemos que es muy peligroso. Es cierto que hay mucha gente que da la cara para hablar de feminicidios pero nosotras no queremos ser líderes de opinión ni nada. La atención no va sobre quien lleva el proyecto o quien ilustra, sino sobre el tema: ¡Queremos que se hable del feminicidio!




¡Queremos que se hable del feminicidio!


Ante la pregunta de ¿qué las llevó a hablar de feminicidio?, la respuesta es tajante.

Creemos que los feminicidios son cercanos a todos, y sin embargo nunca hablamos de ello. ¿Cuántas veces te reúnes con tus amigos a hablar de lo que le pasa en este país a otras mujeres? Es un tema poco visibilizado.

¿Cuándo se decidieron a hacer esto?

— Cuando empezamos a idear el proyecto y a platicar con las personas que conocemos, nos dimos cuenta que todos conocían al menos un caso. Ya sea que fuera una maestra de la escuela, una vecina de la colonia, la amiga de una amiga. Es importante hablar de feminicidio. Explicarlo. Desmenuzarlo hasta las últimas consecuencias. Porque están los feminicidios mediáticos, de esos que se habla en redes y en los medios, pero hay muchos más de los que nadie sabe o quiere enterarse.

Hablar de feminicidio es importante porque tenemos que combatir el problema de la revictimización. Tenemos que dejar de excusar los asesinatos de mujeres. Tenemos que dejar de preguntarnos y decir: ¿por qué se vestía así?, ¿por qué salió a la calle? ¡Era drogadicta y se lo andaba buscando! Estas culpas que siempre recaen en la víctima.



No estamos todas es una manera de increpar: «sí, si quieres tú dúdale en este caso si es lo que te parece “lógico”, pero ante eso preguntar ¿qué vas a decir de todos los otros casos? Porque ahí están los transfeminicidios, los feminicidios infantiles. Y por desgracia no sólo es el caso diario que se ve en las redes, son muchísimos».


Aunque todo es relativamente nuevo para estas jóvenes y aún hay mucho por aterrizar, las ganas están puestas en llevar No estamos todas al plano impreso a través de un póster o un libro o una muestra. Así lo deja entrever la disciplina a modo de lineamientos prácticos en todas las ilustraciones que se reciben con formatos específicos.


Estas mujeres no lo han pensado con recurrencia pero tampoco descartan las colaboraciones en otras latitudes, para lo que dicen ya han planeado y tienen manuales que permiten la réplica de su proyecto. La mira es Latinoamérica, y es inevitable no pensar en que la iniciativa crezca hacia allá, pues según ONU Mujeres, en América Latina están 14 de los 25 países con las tasas más altas de feminicidios en el mundo.



El tema es amplio si pensamos que al feminicidio le anteceden otros problemas como el acoso, las violencias de género y las desigualdades. Pero por el momento hay un montón de aristas fuera de este esfuerzo al que, en cambio, sí se ha unido la causa de las mujeres desaparecidas (porque no desaparecieron solas).


Las creadoras de No estamos todas están claras sobre que éste no es un proyecto que tenga las respuestas sobre la prevención de las violencias, ni soluciones al problema de los feminicidios, pero la difusión, la sororidad y la visibilización del tema es trabajo de todas y todos. «Nos cuidamos entre nosotras. Quizá no es lo mejor ni es suficiente, pero es lo que hay».


Podría interesarte:


¿Por qué es importante llamarlo feminicidio?


Karina Espinoza Karina Espinoza Periodista

Comunicóloga. Escribo y edito. Clavada del arte, la estética y el género. Marguerite Yourcenar y Julia Kristeva son mis superhéroes favoritos.

COMENTARIOS