Dice la UNAM que disciplina sin violencia funciona antes que una buena nalgada

Lau AlmarazLunes, 27 de mayo de 2019 12:23

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De acuerdo a una especialista de la UNAM, si se disciplina a los niños sin violencia, es posible que desarrollen conductas menos agresivas al crecer.


Con el uso de procedimientos de crianza positiva en padres entrenados, se puede prevenir el llamado trastorno oposicionista desafiante en niños desde la edad preescolar, dijo la psicóloga de la UNAM, Silvia Morales Chainé.


Las actitudes más comunes que caracterizan a este padecimiento son: berrinches, discusiones con los adultos, oposición, desobediencia, irritabilidad, enojo, agresión, resentimiento hacia las figuras de autoridad, inatención e hiperactividad, señaló en un comunicado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).


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No a la violencia

La académica de la máxima casa de estudios afirmó que la falta de límites o condiciones disciplinarias en la familia promueve los problemas de conducta propios de esta afección, ya que los pequeños son altamente reactivos a las condiciones sociales y ambientales, y con estas actitudes ganan beneficios, lo que retroalimenta esos comportamientos.


Indicó que en México, 20 por ciento de los niños en edad escolar (2 a 12 años) están en riesgo de padecer problemas severos de conducta, mismos que dificultan su inserción a la vida escolar, familiar y social en general; además, los pueden llevar a un rendimiento escolar bajo. El tratamiento consiste en un programa de intervención conductual, emocional y cognoscitivo, apuntó.


Explicó que padres y cuidadores deben participar en estrategias disciplinarias para mejorar las conductas negativas. Cuando niños y adolescentes son sometidos a programas exitosos, comienzan a cambiar y muestran actitudes prosociales.


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Son mejores los padres que son entrenados

De acuerdo con un estudio realizado por la experta y sus colaboradores, publicado en Health and Addictions en 2017, en el que participaron 466 padres de familia con hijos entre los 2 y 12 años de edad, se destacó que la disciplina de los padres en casa es esencial; pero un estilo irritable, explosivo, asociado con emociones negativas, puede empeorar el comportamiento inadecuado de los infantes.


El muestreo fue por cuota de escuelas públicas de educación básica en la Ciudad de México y los problemas severos de conducta se asociaron con niveles elevados de castigo. Abundó que uno de los indicadores asociados con los problemas severos de conducta de los menores es el castigo corporal: golpearlos con la mano si hacen algo mal, ignorarlos o darles cachetadas cuando no se portan bien, quitarles premios o dinero, mandarlos a su cuarto o pegarles con el cinturón o gritarles.


Este grupo de investigadores realizó otro estudio presentado en la revista Behavioral Psychology, en 2016, en el que invitaron a 128 padres de familia de ocho entidades, al programa de entrenamiento en prácticas de crianza positiva por algún problema de conducta con alguno de sus hijos de entre 2 y 12 años de edad. Los resultados del análisis arrojaron que ante el uso de procedimientos de crianza positiva, los padres reportaron mejoras en el comportamiento de sus hijos.


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Foto de portada: Yukle.

Con información de Notimex.


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Lau Almaraz Lau Almaraz

Periodista egresada de la FES Acatlán.

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