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LETRAS

Una dulce enfermedad llamada cáncer


Pareciera acompañarnos desde que nacemos. No la miramos, no la observamos. Creemos que jamás aparecerá. A unos los ataca desde pequeños, ¿qué podríamos hacer para evitarla? Simplemente nada. Son hechos que se dan sin respetar tus momentos, tu vida, tus risas, tus alegrías. Malvada mutiladora de sueños. El cuerpo, la máquina perfecta como dirían algunos, tan perfecto e imperfecto, se acaba y se pudre cuando ella ha logrado su objetivo: el de desaparecerte. Te embiste como un toro al torero, enterrándote los cuernos filosos hasta lo más profundo de tu existencia. Parece ir a un lugar alejado, en lo más escondido del bosque, donde la luz del sol es escasa y una obscuridad penetra todo el tiempo. Va y los deja, vuelve a regresar, como si tuviera un modo sistemático de cada alma que va apagando su luz, para dejarlas ahí, pasivas e inertes.

Lo fantástico es que creemos que es mala, que no debería existir o que va en contra de lo establecido. Pero si buscamos lo bueno en ella, encontraremos su eterno amor desde el momento de su aparición, la incesante lucha por quedarse y compartir contigo el día a día, cada instante, cada minuto. ¿Quién más haría eso por alguien? Eso es verdadero amor, del que ya no puede verse muy a menudo. Le hace ligeros retoques a tu apariencia. Va preocupándose por ti, ayudándote a evitar los piojos tirándote el cabello, no puedes ser tan egoísta con alguien que ha conseguido ser parte de ti.

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Aquellos que se enteran de que has sido víctima de ella, corren hacia ti preocupados de lo que te pueda hacer, piensan que las palabras de aliento te la quitarán. Parecieran ser estúpidos, diciéndote cosas que tiempo atrás no te dijeron, más si tenías un año sin verlos. ¡¿Qué se creen?! No ven la nueva amiga que acabas de hacer.

Tan bonita la vida, tan corto el tiempo para disfrutarla, quizá la alejes de ti en algún momento, pero regresará un día para cumplir su objetivo: llevarte a otro mundo donde estarán juntas; no querrá compartirte con nadie más. Es tan sincera, tan noble, no escatima en consumirte; te lleva, te aniquila, te extingue. Pero hay una cosa que has logrado: tener el amor de todos los que te rodean, para hacer más amena una dulce enfermedad llamada cáncer.

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Etiquetas:ciencia
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