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LETRAS

Tal vez no vuelva a verla… pero la amé



Su olor, su voz, la dulce curva de su silueta, sus labios pequeños entre abiertos; escucho cómo su respiración suave y excitante seduce hasta el más fino de mis sentidos; no me fueron suficientes mis ojos para enterarme del amor prestado que estaba a punto de recibir.

Sobre la mesa un par de copas vacías junto a una botella del más barato whisky, el presupuesto no me daba para ser el mejor cliente del bar donde la conocí; el fin era el mismo y ella no miraba qué tanta pasta traía en mis bolsillos, la tarifa ya estaba acordada y el whisky era sólo una excusa para tratar de imitar algún falso cortejo inventando mil estupideces; me presenté siendo desde el más codiciado millonario hasta el más valiente de los guerreros, ella miraba sabiendo que sólo era un asalariado queriendo impresionar lo que ya no impresiona; el corazón de piedra lo tenía listo para ofrecerme su cuerpo, 20 minutos de amor sin protocolos, no son necesarias  palabras ni caricias para excitar la mente que llegó a ese lugar con la clara idea de comprar amor por unos miserables minutos.



Conoce de memoria cómo intentar una conquista, no hay ninguna historia que atraiga su atención lo suficiente para lograr moldear la escultura de hierro que forma su alma; los besos no siempre son seguros, pero cuando lo hace enamora, es el beso que alcanza a mostrarme un afecto inventado por mi mente que cree que ella se está enamorando de mí, me ilustra en mi pensamiento que no hubo ni habrá cliente mejor que yo, el ego me muestra la idea de que soy el mejor amante que podría tener; el pago está hecho  y me dará su servicio mientras mi ilusa psique sigue intentando convencerme de que ella muere de ganas por tocar mi cuerpo y lo que sigue es el poema del amor, palabras espesando el aire de las cuatro paredes donde me amará por un instante y podré escribir en su cuerpo la poesía memorizada aquella primera vez con la chica del colegio -que pasaba sus materias con algo más que buenas notas-, la metáfora escrita en uno y otro cuerpo, a punto de recordar en la musa que se me dio como inspiración de cada letra que llena de prosas mi soledad que predica transformando sexo en amores.

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Su cuerpo desnudo, el ruido callado de la música dentro del bar, la orden clara de quitarme la ropa; el baño, la cama, el espejo, mis ganas, su afán; el momento llegó tan fácil sin necesitar las copas de whisky ni las historias baratas que fallaron como intento de impresión. El beso que se le dio la gana obsequiar, un fingido y precoz sexo oral -que por obligación debía iniciar con la erección para dar paso al acto esperado-, sus senos dando pequeños movimientos circulares mientras ella encima daba brincos imitando la voz de aquella mujer que disfruta lo que está haciendo, el olor de su cuerpo mantiene en estado enamorado mi conciencia y mi ego pujando con fuerza, contándome que soy todo un macho y que ella lo está disfrutando como nunca lo podría disfrutar, su chillidos suaves y agudos me convencen que ésta es una verdadera  faena, su abdomen me ilustra la hermosa figura de mujer bella y superficial que está siendo víctima del dinero que la obliga a fingir el amor que le estoy comprando; 20 minutos, tres golpes en la puerta indican que la fiesta acabó; el acto por el que fui a ese lugar finalizó no de la forma deseada, pero llegó su final, uno donde no vale un “5 minutos más”, ella se levantó y me dejó -¿con ganas o satisfecho?, no es de su importancia mi estado-.



Tal vez no vuelva a verla, pero la amé, la deseé, fue lienzo donde capté la ilusión del amor; fue mi ninfa, en ella narré una vez más mis historias, la poesía; su olor lo recuerdo, su figura la adoro, su esencia, su crueldad, su simpleza, sus escasas palabras fueron bastas para que mi mente quedara en ese lugar junto a ella por los siguientes días.


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El erotismo se vive y se disfruta de maneras distintas, pero el arte y sus diferentes expresiones siempre lo captan y muestran desde una perspectiva diferentes, por esa razón te compartimos estos Poemas eróticos que harán temblar tus piernas. 

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Las ilustraciones que acompañan el texto pertenecen a la artista Apollonia Saintclaire, conoce más sobre su trabajo en su cuenta de Tumblr.


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Etiquetas:cuentos
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