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LETRAS

Hipótesis de sentimiento







La pasamos escribiendo hojas hipotéticas a esta historia, no sé si por miedo o falta de ganas de escribir las verdaderas.

Intentábamos ver cómo nuestras almas se consumían entre besos y nuestros cuerpos rozándose hacían fuego.

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Más de una vez se te escapó un para siempre, más de una vez logré ver en tus ojos el miedo de perderme, pero todo eran simplemente hipótesis, hipótesis de sentimientos.

Pobres ellos sin saber que estaban a prueba; prueba y error.

Te gustaba experimentar con el “te quiero”, veía tu sonrisa cuando te dabas cuenta que mi piel se erizaba al ver tus labios pronunciar esas promesas.

Disfrutabas lo que ocurría cuando repentinamente me llamabas para contarme cuánto me deseabas y después, como un niño aburrido, te me dejabas.

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Fueron tardes enteras que dediqué mi tiempo a escucharte balbucear sobre sueños y expectativas, mientras tú solamente te divertías, te parecía divertido sentir un rato para que cuando llegara la noche me encontrara nuevamente en una cama vacía con unas cuantas copas de vino para dos, recargadas a mi lado.

Tantas veces desee ser ese cristal que rozaba tan sincero tus labios, quería saber tus secretos y jamás pensé en tus intenciones.

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Jamás detuve el tiempo a investigar qué es lo que buscabas de mí, o lo que yo buscaba de ti; ya no sé, ya no sé en qué momento se volvió sueño y no realidad.

Ya no sé en qué momento entregué tanto o a quién, porque quizá mi recuerdo me engaña, pero eras tú el que siempre hablaba y yo la que siempre, como animal sediento, me alimentaba con tus palabras.

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Fueron pocas pero suficientes las veces que estuve entre tus brazos para darme cuenta que no me conocías, porque si de ti lo sabía todo, no era difícil conocerte, eras una simple obra de teatro que se repetía de vez en cuando siguiendo el mismo guión. El que no me conocía eras tú, mi corazón inteligente no me había permitido compartir de mi locura, mis pensamientos y mis sueños más bizarros. El que se perdía de un universo paralelo capaz de llevarlo al éxtasis eras tú.

Pobres sentimientos, elementos de una fórmula.

Pobres nuestros cuerpos, engañados cada noche.

Pobres besos desperdiciados en vanos objetivos.

Pobre amor que fue sólo una hipótesis.

Pobre tú que amas hipotéticamente.

Pobre tú que hoy te quedas en mi olvido.

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