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LETRAS

Ahorren su lágrimas porque no llorarán por mí

Te presentamos un poema de Diego Basurto con el que, tal vez, te sientas identificado, pues ha todos nos ha tocado sentir la indiferencia de los otros... 





Sentado en el borde, veía cómo caminaba la gente, pero nadie lo notaba a él.

Pasaba desapercibido para todos.

Conectaba sus audífonos al celular y trataba de escapar.

La música al máximo volumen lo hacía sentir que volaba.

En el clímax y envalentonado comenzó a gritar:

—Ahorren su lágrimas porque no llorarán por mí.

Lloran por el tiempo que tenían y no me quisieron conceder.

Ahorren sus lágrimas porque sus gimoteos no son para mí, sólo son las disculpas que ya no escucharé.

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Ahorren sus lágrimas porque sus lamentos no son hacía mí.


Y al son de la última nota saltó al vacío…

El aire golpeaba su rostro, el viento elevó una pequeña lágrima, estirando los brazos y dejándose llevar, se podía percibir la gran sonrisa que esbozaba, dejando atrás los problemas, los miedos…

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Se escuchó el golpe seco contra el pavimento.


Su sangre embarrada en las paredes llamó la atención.

Por primera vez la gente lo notó, las miradas curiosas no tardaron en asomarse y se escucharon unos cuantos alaridos de auxilio.

Los gritos duraron poco…

Y como si nada hubiera pasado, la gente continuó su camino.

Dejando al Ícaro tal y como lo encontraron.

Sólo rodearon su cuerpo que yacía en el suelo para después marcharse.

Nuevamente era ignorado, como lo fue toda su vida.

Ni siquiera su muerte fue espectáculo suficiente para regalarle un poco de tiempo…





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Hay libros que nos dan grandes lecciones de vida y que sin ellos no hubiéramos aprendido de nuestros errores, así como estos 5 libros que te enseñarán todo sobre la locura, el amor y la tristeza.


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Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Evan Atwood.

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Etiquetas:nuevos poetas
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