PUBLICIDAD

ESPECIALES

Tebas Land: Un asesinato, la tragedia griega y la cruda realidad de un mexicano llega al Helénico

La premiada obra de teatro, Tebas Land, llega hasta el Helénico en una nueva temporada.

Llegué hasta la entrada del teatro, iba un poco escéptico, pues había escuchado muchos buenos comentarios sobre la puesta, pero siempre he sido un creyente de que cuando vas al teatro no debes ir con expectativas, sino sólo disfrutar el momento, así que moría de ganas de saciar mis inquietudes y que la función comenzara. La gente comenzó a acumularse, la hora para entrar al Foro la Gruta en el Helénico se acercaba.

Dan la indicación de que es momento de entrar. Atravesamos en conjunto una pequeña puerta y el ambiente cambia por completo, la gente busca en silencio sus lugares, tratan de no hacer contacto visual con los demás asistentes, el ambiente se vuelve sombrío y un tanto pesado. Frente a las butacas hay una enorme jaula que ocupa el escenario completo. Sellada de arriba abajo, con una cadena y candado en la puerta, como si no quisieran que lo que esta dentro de ella saliera. En el interior se puede notar una Cancha de básquetbol, tres sillas y una banca. Nunca he estado en el interior de una cárcel, pero estoy seguro que así debe de lucir una por dentro.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Al parecer no soy el único que lo nota, pues el público mira escéptico la estructura frente a ellos. De repente, nuestras inquietudes son sorprendidas por la voz de un hombre, quien empieza a darnos contexto sobre lo que estamos a punto de vivir. Las luces se apagan y sólo un foco alumbra al hombre en el centro del escenario.

Tercera llamada... ¡La tragedia de Edipo Rey!

En el escenario, el director comienza a hablar sobre el proyecto en el que ha trabajado durante años. Empieza tocando el tema del parricidio y la popular tragedia de Edipo, en donde el protagonista terminó asesinando a su propio padre, eso sí, sin saber que era su progenitor, para después casarse con su propia madre, de igual forma, sin saber de quién se trataba.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Con una voz fuerte que retumba en medio de un apabullante silencio en el foro, el hombre nos habla sobre su inquietud de llevar este tema hasta la duela del teatro, pero en una versión más actualizada, por lo que se le ocurrió buscar la historia de un preso real, que estuviera encerrado por asesinar a su propio padre.

De esta forma fue cómo conoció a Martin, un joven preso en el reclusorio de Santa Martha Acatitla por asesinar de una forma muy sangrienta a su propio padre con un tenedor. En el momento que el hombre hablaba, el silencio en el recinto se hacía más presente, pues nos encontrábamos frente a un caso crudo pero de la vida real. De la nada, un grito suena en el foro, era el propio director pidiendo a un guardia de seguridad traer a Martin hasta el escenario. Entra el policía con el joven esposado en manos. Abre la reja que tanto ha incomodado al público esta noche y encierra al hombre para después volver a poner cadena y candado con el fin de que este no pueda salir del lugar.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Cinco policías y un preso llegan al Helénico

Luego de ser encerrado en la jaula, que aparenta ser el patio de una prisión, el joven toma asiento en una de las sillas del rincón, dando la espalda al público. Aparentemente tenemos frente a nosotros al Martín real, el mismo que meses antes le había quitado la vida a su padre apuñalándolo en repetidas ocasiones con un tenedor. El director nos informa que para la seguridad de todos los asistentes, cinco policías se encuentran distribuidos a lo largo de la sala. Para este momento la intensidad en el lugar puede sentirse y hasta respirarse, el silencio es tan envolvente que pareciera que la sala se ha quedado vacía luego de la reciente información.

El público mira para todos lados, como queriendo ubicar a los agentes de seguridad. El hombre frente a nosotros sigue hablando del proyecto y nos cuenta que en su idea estaba no sólo tomar la historia de un preso real, sino sacarlo del propio reclusorio para que fuera él mismo quien interpretara lo ocurrido aquel fatídico día. Aunque en un principio parece algo morboso, el experimento suena interesante, no sólo por ver al mismo hombre actuar el crimen que cometió, sino ver cuáles fueron las razones que lo hicieron llegar a quitarle la vida a su propio padre, me hizo pensar en que aveces lo aparente no es el hecho, si no hay un contexto de por medio.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

¿Qué hora es?... el primer acercamiento con el preso

Luego de darnos una breve introducción, el director y Martín pasaron a describirnos cómo fue el primer día en que se conocieron. Con un aparente rostro nervioso, el hombre entra a la jaula mientras el joven, quien viste un pantalón azul, camiseta de tirantes y una sudadera con capucha juega básquetbol. A la defensiva y sin si quiera voltear a verlo, Martin comienza a responder las preguntas del hombre. La interacción entre ambos empieza a fluir, por alguna extraña razón, Martín comienza a preocuparse mucho por el tiempo y se vuelve una pregunta recurrente en su primera conversación.

Lo asesino y luego se preparó un sandwich

La puesta prosigue. Ante las revelaciones del caso y de la estadía en el reclusorio, los asistentes no pierden atención. En un momento de la obra, el director hace una pausa para anunciarnos que ante dos pantallas que tenemos frente a nosotros, se mostraran algunas de las fotografías de como quedó el cuerpo del padre de Martín luego de que este lo apuñalara en repetidas ocasiones con un tenedor. Al ser fotografías oficiales de un caso criminal, las autoridades piden que al teatro avisar a los asistentes e incluso pedir que si alguien es susceptible y no quiere verlas, salga por unos instantes del lugar.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Ante este anuncio, el silencio apabullante de un principio regresa a la sala, todo el lugar se quedo callado esperando que alguien se levantara de su lugar y saliera para poder ver las fuerte imágenes del asesinato. Al nadie salir del foro, nos presentaron las fotografías. Los sentidos se pusieron al máximo, pues realmente las imágenes eran demasiado descriptivas, se podía ver el cuerpo del padre yaciendo en la cocina de su casa, recargado en el refrigerado.

En el relato del crimen, el registro dice que Martin propino varias veces un tenedor en contra de su padre. Luego de ver que este ya no tenía vida, recargó a su padre en el refrigerador, se preparó un sandwich para comer algo, limpió toda la cocina y llamó a la policía para confesar su crimen. Al llegar las autoridades, lo único sucio que encontraron en la cocina, fue el tenedor lleno de sangre.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

El público queda impactado con el caso y así viene la primera pregunta: ¿de dónde podrían salir argumentos sólidos para cometer un parricidio?, ¿Será que Martín tuvo las razones suficientes para hacerlo? Los asistentes se quedan en shock, incluso un par cierra los ojos y sigue la voz de los hombres en escena mientras recorren en su mente cronológicamente cada uno de los hechos.

La tragedia griega detrás de la vida real

La historia de Martin y los constantes encuentros que tiene con el director de la obra se van desarrollando durante los siguientes minutos de la puesta. Nos van presentando poco a poco como se fue generando no sólo la historia del asesinato y las razones por las que el recluso toma la decisión de quitarle la vida a su padre, sino también la relación orgánica que comenzó a darse entre ambos hasta terminar en un posible enamoramiento.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Llega el final de la obra, la sala se oscurece, una sola luz alumbra a Martin, quien desde el escenario dice unas últimas palabras. Todo queda oscuro, un pequeño silencio invade al lugar para después romperlo con un aplauso del público, pues nos encontramos frente una joya, interpretada con las grandes actuaciones de Mauricio García Lozano y Manuel Cruz Vivas sobre una historia real matizada con el arte de un tragedia griega y con la vida diaria de algunos mexicanos.

Funciones: Todos los lunes, 20 horas (hasta el 12 de diciembre)

Costo: $360

Duración: 130 minutos (con intermedio)

Público: adolescentes y adultos

Lugar: Foro la Gruta/ El Helénico

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Av. Revolución 1500, Guadalupe Inn, Álvaro Obregón, 01020 Ciudad de México, CDMX

Podría interesarte
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD