¿Qué es el pacto patriarcal y cómo romperlo?

10 de agosto de 2021

Gustavo Pineda

Según activistas y docentes feministas, el pacto patriarcal existe y 'goza de buena salud' en México.


Cada día suena más en las noticias el término “pacto patriarcal”, donde poco a poco los hombres intentan romper este “contrato de silencio” para dejar de ser omisos ante actos de violencia hacia las mujeres y de género. 


Pero, ¿qué es el pacto patriarcal?, ¿qué significa el patriarcado?, ¿cómo se rompe el pacto?, ¿por qué el patriarcado es un sistema?, y ¿cómo los hombres se pueden deconstruir frente al pacto del patriarcado? 


Sí, tenemos muchas dudas, demasiadas, pero para resolver estas preguntas buscamos a una docente feminista para entender estos conceptos desde la academia para desglozarlos uno a uno.  


Yuriria Alejandra Rodríguez Martínez es feminista y profesora en el Tecnológico de Monterrey, líder de la comunidad académica de género, sociedad y derechos humanos, colaboradora como profesora-docente en cursos de actualización para docentes e integrante de los diplomados de género y gobierno en la Escuela de Ciencias Sociales en el instituto. 


¿Qué es el patriarcado?

En entrevista para Cultura Colectiva News dijo que, para entender qué es el pacto patriarcal, primero debemos comprender el concepto de patriarcado


“El patriarcado es un término utilizado desde las teorías feministas, y los estudios de género, para referirse al sistema que históricamente está conformado y que coloca a ‘lo representado como lo masculino’, y lo asociado al ‘hombre y lo masculino’ como algo superior a lo femenino”, dijo Rodríguez Martínez en entrevista vía telefónica. 


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Señala que autoras como Gerda Lerner, pionera en la investigación sobre la historia de las mujeres, posicionaron en los ochenta el término patriarcado, donde la propia historiadora escribió que este es la institucionalización del dominio masculino sobre mujeres, niños/as en la familia y la extensión del dominio masculino sobre las mujeres es general (...) los hombres ostentan el poder en todas las instituciones importantes de la sociedad y que las mujeres son privadas de acceso a ese poder”. 


Ese fragmento lo escribió Lerner en su obra ‘La Creación del Patriarcado’ (The Creation of Patriarchy, 1986), volumen I de Mujeres e Historia, publicado por la Universidad de Oxford.

¿Qué es el pacto patriarcal?

El pacto patriarcal es la expresión de un hombre o varios hombres de guardar silencio hasta permitir que otro hombre ejerza violencia contra una mujer o contra varias mujeres. “Es como darse permiso entre hombres para que ejerzan violencia sin ninguna crítica, sin decir nada, ni oposición”, dijo. 


Además, el pacto patriarcal permite que el silencio sea cómplice de violencia no solo contra las mujeres, sino también contra otras personas por razón de género, es decir, también va en contra de personas que no cumplan con el estereotipo de “lo masculino”. 


Recientemente en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, el equipo de esgrima varonil de Estados Unidos realizó un gesto para “romper el pacto patriarcal”. 


Durante uno de sus combates, tanto Jake Hoyle, como Curtis McDowald y Yeisser Ramírez, portaron cubrebocas en color rosa, como muestra de apoyo a las presuntas víctimas de abuso sexual de su compañero Alen Hadzic, quien portó un cubrebocas en color negro.


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Aunque esas denuncias se hicieron antes de llevarse a cabo los Juegos Olímpicos, la federación de esgrima tomó medidas para con Alen Hadzic, pues tuvo que viajar en un vuelo distinto al del resto de sus compañeros y tampoco se hospedó en la Villa Olímpica, pues se quedó en un hotel ubicado a media hora del lugar. Además, tuvo prohibido compartir espacios de entrenamiento con mujeres.


Según el New York Times, aunque Hadzic fue suspendido para su participación en la justa veraniega, el esgrimista recurrió a un tribunal para apelar la decisión de suspensión, logrando librarse del castigo.


La federación de esgrima estadounidense consideró entonces que quien era la única capaz de sancionar a Hadzic por las denuncias en su contra era SafeSport, organismo encargado de castigar a estos atletas en casos de abusos sexuales. En este sentido, fueron seis las esgrimistas -dos de ellas además, integrantes del equipo olímpico- quienes pidieron al Comité Olímpico de Estados Unidos que Hadzic no participara en los Juegos por las investigaciones que hay en su contra referentes a abuso sexual.

¿Cómo romper el pacto?

Para la docente Rodríguez Martínez, el acto de los esgrimistas en un evento con tanto foco mediático como Tokio 2020 fue una expresión que pone en la mesa la conversación del flagelo de la violencia de género


“Definitivamente el impacto de las acciones no es igual si se queda en un nivel individual, o personal, sí considero que las expresiones – como lo que hicieron los esgrimistas – son importantes, pero también considero que las instituciones deben romper el pacto patriarcal para poner lineamientos, reglamentos, y límites en contra de agresores para que se priorice el respeto a la vida de las mujeres, antes que priorizar una competencia”, dijo la profesora. 


Otro ejemplo que pone la líder de la comunidad académica de género, sociedad y derechos humanos del Tecnológico de Monterrey fue el caso de la activista guerrerense Yolitzin Jaimes, vocera de la Colectiva Nacional Feminista Ningún Agresor en el Poder (Conafem) y una de las opositoras más visibles a la designación de Félix Salgado Macedonio como candidato a la gubernatura de Guerrero en las pasadas elecciones intermedias.


El caso de Salgado Macedonio causó eco a nivel nacional debido a que fue acusado por varias mujeres de abuso sexual, sin embargo, estos señalamientos no fueron tomados en cuenta a la hora de su registro, el cual fue rebotado por no por violencia hacia las mujeres, sino por no haber presentado un informe sobre sus gastos de precampaña

#PresidenteRompaElPacto

El tema causó tanta indignación entre activistas feministas que llegó hasta los oídos del presidente Andrés Manuel López Obrador el hashtag viral #PresidenteRompaElPacto, con la intención de que desde Palacio Nacional no diera su aval a una persona sobre la que pesan señalamientos tan graves.


En medio de las protestas sobre los tres procesos de investigación por presunta violencia sexual de Salgado Macedonio, el 24 de febrero, la activista Yolitzin Jaimes fue golpeada en Iguala, Guerrero, por un grupo de seguidores del entonces aspirante a candidato, hecho que repercutió globalmente debido a que en esa fecha y lugar se llevaba a cabo el izamiento por el Día de la Bandera donde participaron los presidentes de México y Argentina. 


“Llegamos a manifestarnos muy de mañana y, al mediodía, nos incrustaron a gente de Salgado que tenía la consigna de ahogar con sus megáfonos nuestras demandas. Uno de esos altavoces me lo acercaban a todo volumen al rostro y cuando pedí que lo alejaran me golpearon con él, estrellándome los lentes y empapando mi cubrebocas de sangre. Ellas querían que devolviera el golpe para que los medios tomaran la foto y dijeran ‘¿ven cómo las feministas son muy violentas?’. Claro que no les respondí como deseaban, pero me puso muy triste saber que, quien me lastimó, era otra mujer”, dijo Yolitzin en entrevista con la UNAM. 


Para la activista guerrerense, el pacto patriarcal en México sí existe y goza de “buena salud” en las más altas esferas políticas del país. “Cuando hablamos de pacto nos referimos al pacto patriarcal, es decir, a la complicidad por omisión, a la violencia de Estado que se ejerce cuando un hombre poderoso protege a otro hombre con poder, lo respalda, lo solapa y lo deja cumplir sus ambiciones políticas con total impunidad”, añadió.

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* Fotografía de portada: EFE.

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REFERENCIAS:
Gustavo Pineda Gustavo Pineda Periodista

Periodista guerrerense, apasionado por las historias de derechos humanos.

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