Emilio, el niño con autismo que usa marihuana medicinal para tener una vida mejor

7 de noviembre de 2017

Tomasa Mendoza

Emilio tiene autismo y hasta hace un par de meses no hablaba, no comía ni dormía. Hoy, la marihuana medicinal lo ayuda a vencer su enfermedad.


Emilio no hablaba. No dormía. Comía poco. Cuando se despertaba a media noche, se golpeaba contra la pared. Era probable que, tal como lo enunció el escritor Fulvio Ervas, no fuera verdaderamente libre, «porque ser libre no sólo es respirar y tener un corazón que late, no es suficiente». Y es que las medicinas que le daban sus padres para tratar su autismo lo alejaban de la vida, como si estuviera permanentemente sedado.


Así que Laura, su madre, tuvo que buscar en donde le fuera necesario para que su hijo de 14 años tuviera una vida menos gris. Entonces dio con el cannabis medicinal, sustancia que en junio pasado fue aprobada por la Cámara de Diputados, pero únicamente para su investigación científica, pues todavía no se legaliza ni reglamenta su producción, cultivo y venta.


Aunque dichas investigaciones científicas y médicas tienen el objetivo de abrir la puerta al debate y de eliminar los prejuicios, tal como le pasó a Laura, se dio cuenta de que el tema del cannabis medicinal (ni qué decir de su consumo recreativo) seguía siendo considerado como tabú, una conversación portadora de indecencia. Pero, a pesar de eso, era una solución nueva, no perdían nada intentándolo.


Ahora, meses después del inicio del tratamiento, que consiste en gotas de aceite de cannabis, confirmaron que, efectivamente, no perdieron nada. Al contrario, las ganancias fueron muchas: Emilio por fin empezó a balbucear, a repetir palabras —antes estaba todo el tiempo en silencio—, come cada vez mejor y duerme más de una hora seguida. En esencia, Laura dice que tiene una mejor calidad de vida. Lo que toda madre quiere para sus hijos, al final de cuentas.


Emilio empezó a tomar aceite de cannabis y comenzó a hablar, a dormir mejor, a tener una mejor calidad de vida. (Foto: Flickr / Rusty Blazenhoff)


«No hubo ningún efecto secundario. Empezó a dormir mejor, que fue el cambio principal pues ya no dormía, se despertaba mucho en las noches golpeándose, llorando. Después empezó a balbucear, dice varias palabras, antes no decía ni una palabra. También tararea canciones».


Primero, Laura empezó a investigar sobre tratamientos alternativos y descubrió que, científicamente comprobado, el cannabidiol (CBD), el principal componente del cannabis, era efectivo para tratar el Alzheimer, epilepsia, esclerosis múltiple... y autismo.


Después, en redes sociales dio con el contacto del Dr. Raúl Porras, médico cirujano egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y fundador de 'Cannaeputas', una Organización No Gubernamental (ONG) que capacita a pacientes y a la comunidad médica en general para que ellos mismos produzcan el aceite de cannabis medicinal que necesitan para sus tratamientos y que no pueden esperar a que el Gobierno les proporcione.


«En algún momento esto les va a llegar a sus consultorios, porque realmente el cannabis tiene efectos demostrados científicamente. No hay forma de negarlo, no es como Dios. A Dios no lo ves, esto sí lo podemos ver», dice el doctor Porras.



El tratamiento que suministra Laura a su hijo es un aceite, extracto de cannabidiol, que le envían desde la empresa HempMeds México, con sede en Monterrey. Dicha compañía es la primera empresa en tener un producto con CBD aprobado para su importación en México. De acuerdo con su página de Internet, el llamado "Aceite de Cáñamo RH Oil" es un extracto puro de aceite de cáñamo que cumple con las reglamentaciones mexicanas para esos productos, pues eliminaron al 100 por ciento el THC (el ingrediente psicoactivo del cannabis).


Sin embargo, en el caso de Emilio, su cuerpo creó resistencia al cannabidiol y dejó de tener todos los efectos positivos después de un par de meses, así que debieron añadirle THC. Y nuevamente, sus padres se llevaron una sorpresa, pues el ingrediente psicoactivo hizo que tuviera todavía más mejoras.


«Disminuyó su ansiedad, que era la que hacía que se pegara. Se pegaba en la cabeza con la pared, porque cuando él se enoja se empieza a pegar. Su agresividad disminuyó un 80 por ciento, más o menos».


HempMeds México puede distribuir sus productos a base de CBD a través de la Asociación Por Grace AC, una organización dedicada a informar a las familias sobre los beneficios del aceite de cáñamo, pues a través de ellos, los pacientes pueden obtener el tratamiento con la presentación de una receta médica, que el doctor Porras y médicos especializados en la materia se encargan de entregar a los familiares. Incluso, en caso de no contar con una prescripción, en la organización contactan a las familias interesadas en un neurólogo pediatra.


HempMeds México, con sede en Monterrey vende un extracto puro de aceite de cáñamo que cumple con las reglamentaciones mexicanas. (Foto vía: Minuto Uno)


No obstante, es importante recordar que siempre deberá tener el seguimiento y control por parte de un profesional, que acompañará al paciente a lo largo de su tratamiento.



*Te dejamos el mail del Dr. Raúl Porras y de las asociaciones y empresas involucradas. El cannabis medicinal puede ser una alternativa:



Doctor Raúl Porras: [email protected]

Cannaeputas

HempMeds México

Asociación Por Grace AC



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ETIQUETAS: Marihuana Enfermedades crónicas
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Tomasa Mendoza Tomasa Mendoza Periodista

Sí a las figuras retóricas.

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