OPINIÓN: ¿Adiós corrupción?

Samuel PrietoDomingo, 1 de julio de 2018 23:51

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Con la victoria de AMLO muchos se preguntan si de verdad acabará la corrupción. Al respecto opina Samuel Prieto.


Sí, hay que erradicar y castigar con severidad la corrupción. El gobierno que se va deja en su historial la llamada estafa maestra, el caso Odebrecht y muchos otros. El ganador de esta elección presidencial dice que la venganza no es su fuerte y que no buscará enjuiciar a la administración que le precede. En las semanas recientes, el ruido en los pasillos políticos era que ya había un pacto. ¿En qué quedamos?


Durante la campaña, la respuesta de Andrés Manuel López Obrador para casi todo fue que los recursos que usará para cumplir sus promesas, que no son pocas ni baratas, provendrán de la eliminación de la corrupción que en sus cálculos liberará 500 mil millones de pesos anuales.


Veremos si es esa cantidad, si alcanza para todo eso, y sobre todo si la nueva administración estará verdaderamente libre de esas prácticas. Como ciudadanos, hayamos votado o no por el triunfador, nos toca apoyarlo responsablemente y sin otorgarle un cheque en blanco.


El que llega, trae bajo su sombra a Manuel Bartlett, el secretario de Gobernación de la caída del sistema en 1988; a Elba Esther Gordillo, la convicta expresidenta del sindicato de maestros, y a un etcétera bastante largo de personajes que salieron de la familia política próxima a dejar nuevamente el poder presidencial, señalada por escándalos de corrupción.


Más aun, el gobierno lopezobradorista en la capital mexicana de 2000 a 2005, pasó por casos estruendosos como el de su operador político, René Bejarano, llenándose los bolsillos con fajos de billetes sujetos con ligas, entregados por el empresario Carlos Ahumada.


 (Video: ciberactivo vía YouTube)


También vimos a su secretario de Finanzas, Gustavo Ponce, gastar miles y miles del presupuesto público en el casino del hotel Bellagio de Las Vegas, alquilando habitaciones lujosas y siendo parte del exclusivo club VIP.


(Video: Ricardo Amador vía YouTube)


Tanto Ponce como Bejarano tuvieron que pisar la cárcel. Carlos Imaz, exdelegado de Tlalpan, exesposo de Claudia Sheinbaum y en ese entonces también identificado con el ahora ganador de la elección presidencial, también recibió dinero de Carlos Ahumada. Más recientemente, Ricardo Monreal, quien se desempeñó como jefe delegacional en Cuauhtémoc por Morena, otorgó contratos por adjudicación directa a su hija y amigos, que significaron más de 266 millones de pesos.


¿Qué garantías tendremos de parte del presidente López Obrador de que esas prácticas no sucederán durante su administración?


El socialismo del siglo XXI se expresó desde antes de la jornada electoral, deseando la victoria del candidato mexicano morenista.


El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, investigado por haber recibido financiamiento presunto de las FARC colombianas y corrupción en la venta de petróleo a China y Tailandia.

También Cristina Kirchner, exmandataria argentina, acusada de asociación ilícita, lavado de dinero y fraude en la concesión de obra pública.

Dilma Rousseff, exgobernante brasileña destituida por violar normas fiscales para maquillar el déficit presupuestal, además de su participación en el enorme escándalo de corrupción conocido como Lava Jato en que la mayoría de los legisladores también están inmiscuidos.

Ernesto Samper, expresidente colombiano investigado y absuelto por haber recibido presuntamente financiamiento del Cártel de Cali para su campaña electoral.

Desde Europa, Pablo Iglesias, el dirigente del partido izquierdista Podemos, señalado por la DEA estadounidense y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal española de haber recibido financiamiento ilegal proveniente de Venezuela e Irán.

Queda claro que el ganador de la elección no es responsable por completo del comportamiento de quienes lo siguen, lo apoyan o le expresan simpatías. También que muy posiblemente la experiencia le hizo aprender y volverse más cuidadoso. Ahora está a punto de volverse el gobernante de una nación harta de la corrupción a la que prometió erradicarla tajantemente.




*Las columnas de opinión de Cultura Colectiva News reflejan sólo el punto de vista del autor.

Samuel Prieto Samuel Prieto

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