OPINIÓN: AMLO, el estratega mediático

Samuel PrietoMartes, 10 de julio de 2018 9:31

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politica estrategia de amlo en su sexenio

La estrategia de AMLO en su sexenio apunta a una unión con los medios de comunicación, esos que un día criticó, ahora serán sus aliados más fuertes.


Si algo sabe hacer Andrés Manuel López Obrador, es imponer la agenda pública. Lo vimos en la campaña: él decía “aeropuerto”, “amnistía”, “corrupción”, “revertir la reforma educativa” o “reforma energética” y era suficiente para que el resto de los candidatos y los medios de comunicación reaccionaran. Los mejores promotores del voto en su favor fueron sus propios adversarios políticos.


Ya ganador, lo que hace es lo noticioso. Las acciones del gobierno que aun no termina ya están prácticamente desdibujadas para dar paso a las del presidente que lo será hasta dentro de cuatro meses y medio.


estrategia de amlo en su sexenio 1 

Desde la noche en que se supo que ganó la elección arrasadoramente, adelantó que se reunirá todas las mañanas muy temprano con el gabinete de seguridad y después ofrecerá una conferencia de prensa a las 6 o 7 de la mañana, como las que hacía cuando era el jefe de gobierno de la Ciudad de México.


No es una sorpresa. En aquellos primeros 5 años del milenio, esa conferencia le era tan estratégica que normalmente el reportero de cada medio que la cubría, tenía prácticamente asegurado un lugar en la primera plana del periódico o en el primer bloque del noticiero. 


Al vocero del entonces presidente Vicente Fox, Rubén Aguilar, no le quedó otra más que organizar una paralela en Los Pinos aunque no lograba el mismo impacto aun cuando solía rebatir o desmentir los pronunciamientos del vecino al que solía referirse como el señor López.


Claro, también en esta nueva etapa, el ahora futuro presidente sabe que en esa forma de operar hay que tener a los medios cerca. Por lo pronto ya se reunió con el vicepresidente de Grupo Fórmula, Jaime Azcárraga, y con el presidente de MVS, Joaquín Vargas.

Tras esas reuniones privadas y por separado, ya anunció que pedirá a los concesionarios de radio y televisión que transmitan en vivo sus conferencias matutinas. Seguro que eso va a suceder porque de cualquier manera da nota y, dadas las expectativas tan altas, es imposible no estar ahí. El asunto es que en política y en los medios, forma no sólo es fondo sino es todo. 


Hoy, en la sobreoferta de canales noticiosos que hay en la televisión, lo común es que varios de ellos interrumpan su programación para insertar completos en vivo los discursos del presidente lo que, hay que decir, no es bueno para el rating y la comercialización. Aun cuando ese no fuera el caso con López Obrador, ¿estaremos hablando de una imposición desde el poder?


Al menos hasta ahora, la relación del próximo mandatario con los medios es parte de las varias lunas de miel que está viviendo. “Fue ejemplar la pluralidad y el profesionalismo de la prensa, la radio y la televisión. Los medios de comunicación no fueron como en otras ocasiones correas de transmisión para la guerra sucia”, fue uno de sus primeros pronunciamientos la noche de la victoria.


Luego de años de señalarlas como voceras de “la mafia del poder”, ahora las televisoras más influyentes del país son parte de su estrategia de comunicación. Desde la campaña, la percepción fue que recibió un trato condescendiente y terso que se notó sobre todo en la entrevista que le hizo el equipo de periodistas de Televisa en su programa Tercer Grado el 3 de mayo.


(Video: Noticieros Televisa vía YouTube)


En el caso de TV Azteca, el propio López Obrador tuvo palabras de elogio para el presidente de ese grupo empresarial durante el foro #RecuperaTuFuturo de la fundación Kybernus el 28 de mayo, en donde dijo: "No le quiero hacer la barba, no soy lambiscón, pero me gusta decir lo que siento, mi pecho no es bodega, el director de esta fundación tiene dinero, pero tiene dimensión social: Ricardo Salinas”.


El periodista principal de esa televisora, Javier Alatorre, fue a su casa y se metió literalmente hasta la cocina.

“También mi gratitud a las benditas redes sociales”, dijo AMLO la noche del festejo. Si alguien ha sabido capitalizarlas es él. En los años recientes, mientras el grueso de la clase política ponía el acento en las prácticas tradicionales de comunicación, el equipo del tabasqueño construyó su narrativa justo en las redes.


Desde ahí hizo crecer las ideas más fuertes de su discurso: “la mafia del poder”, la clase política vende patrias y corrupta, la clase empresarial que “no tiene llenadera” y las reformas educativa y energética a las que señaló como dañinas, conceptos que le hicieron ganar simpatizantes capitalizando lo que el propio Enrique Peña Nieto había llamado en algún momento “el mal humor social”.


(Video: Samuel Prieto vía YouTube)


Por ahora, la luna de miel de López Obrador y el país continúa. Una encuesta del periódico El Financiero hecha una semana después de la elección, dice que el 66 por ciento de las personas consultadas dicen estar mucho o algo satisfechas con el resultado. La expectativa también es bastante alta. El 65 por ciento se dice optimista con respecto al futuro del país con el triunfo del morenista.


Apenas estamos en el arranque de la era postelectoral y dando pie a la del presidente electo. El 59 por ciento de la gente aprueba en términos generales el trabajo que está haciendo. En temas más específicos, el 59 por ciento piensa que va a mejorar la economía, el 53 que bajará la corrupción y el 52 que disminuirá la inseguridad.


Las conferencias de presa y la presencia en los medios ya está cuasiasegurada para la próxima presidencia. Ahora falta ver que los contenidos mantengan el buen humor social y no terminen por decepcionar.





*Las columnas de opinión de Cultura Colectiva News reflejan sólo el punto de vista del autor.

Samuel Prieto Samuel Prieto

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