"Lupita trabajó al triple para apoyar a su pueblo": el feminicidio que abrió viejas heridas en Cherán

Gustavo PinedaMartes, 23 de enero de 2018 10:00

shares
Derechos Humanos

Guadalupe Campanur fue una guerrera que defendió con el alma a su comunidad. Hoy buscan justicia por su cruento feminicidio.

*Las siguientes declaraciones no sustituyen a las voces de la comunidad, ni a su familia, mucho menos a quienes integran el Gobierno Comunal de Cherán.


“Pauánia, guare Lupita”, dijeron sus hermanos y hermanas en la noche antes de que desapareciera. “Ya mañana (adiós), Lupita”, expresaron en lengua purépecha los colegas comuneros de María Guadalupe Campanur Tapia en Cherán la última vez que la vieron con vida.


María Guadalupe era defensora de los bosques de su natal Cherán K’eri, una comunidad en la meseta purépecha de Michoacán. “K’eri” significa grande, grande para usar la sabiduría que acumularon por años para descolonizarse de sus opresores.


Algunos le decían Lupita, otros guare (mujer) Lupe. Hoy ya no pronuncian su nombre, sólo rezan en silencio para que pronto se abran las puertas del cielo para recibirla y su alma pueda encontrar el eterno descanso.



Carolina Márquez es una investigadora social egresada del Colegio de la Frontera Norte, trabaja en la investigación e intervención social en temas de violencia de Estado y de construcción de opciones para revertir los efectos de la misma sobre la comunidad de Cherán. Ella era amiga de Lupita y nunca olvidará la fuerza de su compañera para sacar adelante a su pueblo.

Lupe era una persona muy inquieta, pero muy lista, muy determinada. Se proponía algo y lo hacía. Físicamente era chaparrita, cabello lacio con sus mechas rubias. Siempre se mostraba muy enérgica y alegre. Éramos contemporáneas, y por eso nos entendíamos muy bien. Ella era muy fuerte, porque tomaba decisiones para darse su lugar en la comunidad.

En entrevista para CC News, lamentó el cruento feminicidio de su amiga, suscitado en las cercanías de su hogar, exigió justicia para su amiga y para los cientos de mujeres asesinadas en los últimos años en el país, una consecuencia de la colonización machista que dejaron por herencia en las comunidades originarias de México.


Ella piensa que unidas es la única manera en la que las mujeres pueden estar fuertes. Mujeres organizadas que no se dejan dominar por el miedo. El caso de Lupita no será ni el primero ni el último.

Es muy importante ante la desnudez que siento, ante la desaparición forzada de Lupita, y en general por los feminicidios en el país, estar unidas como mujeres. No podemos dañarnos jamás entre mujeres, necesitamos trabajar, comunicarnos y tejer redes, capacitarnos y formarnos, y también darnos mucho amor.



El pasado 13 de noviembre del 2011, un movimiento ciudadano canceló las elecciones a la presidencia municipal para elegir conforme al sistema de usos y costumbres a los nuevos líderes con el objetivo de expulsar a los delincuentes, políticos corruptos y policías, quienes trabajaban con el crimen organizado para extorsionar a la población en general, asesinar a comuneros protectores de los bosques para acaparar espacio a los talamontes, quienes destruyeron el patrimonio natural del pueblo.

 

De manera secreta, las mujeres se organizaron para levantarse en armas contra los madereros en el bosque tras secuestrar a los extorsionadores en la carretera, e iniciar una guerra armada junto a vecinos contra policías e integrantes de cárteles del narcotráfico.


Era el 15 de abril del 2011, cuando las mujeres comenzaron el levantamiento tras tocar las campanas de la iglesia de El Calvario y prender cohetones para alertar a los vecinos del peligro que corrían.


Lidia Romero, miembro de policía comunitaria de Cherán, vigila uno de los puntos de revisión de automóviles a la comunidad. (Foto: Reuters)


Para entonces, un pueblo de 20 mil personas comenzó su autogobierno al expulsar poco a poco a todas las personas ajenas a la comunidad que dañaron el bosque, contaminaron sus aguas y ríos, dejaron a su ganado sin comida y laceraron con extorsiones a cada individuo de Cherán durante siglos para beneficio de unos cuantos.


Durante las nuevas elecciones de usos y costumbres, los cuatro distritos de Cherán eligieron a un representante para crear un consejo de personas sabias, en su mayoría ancianos, para tomar las riendas del autogobierno y prohibir a los partidos políticos regresar a dominar sus tierras.


Después de siglos de colonización, la localidad purépecha regresó a sus raíces, pero en esta ocasión sólo el pueblo podía estar armado a través de rondas comunitarias, fuerzas armadas de hombres y mujeres que cuidan a los demás mediante puestos de control donde detienen a cada vehículo por igual para preguntar a dónde van y de dónde vienen. Cada sospechoso será revisado, y quienes ingresen narcóticos, alcohol o intenten romper la paz de la comunidad serán llevados ante las leyes autonómicas.


Las rondas comunitarias son mixtas, donde participan tanto hombres como mujeres en la seguridad de Cherán. (Foto: Reuters)


Entre estas rondas comunitarias, Guadalupe fue muy activa en el trabajo de guardabosques, en los talleres de la elaboración del libro Reconociendo Nuestro Territorio Cherán K’eri y en la elaboración del proyecto de protección a aves, junto a otros investigadores.


Por siete años consecutivos, Cherán no vio ningún asesinato, secuestro o desaparecido. Hasta la noche del pasado 16 de enero, encontraron el cuerpo de Guadalupe en estado de putrefacción en un paraje baldío.

 

De acuerdo con un comunicado de la Procuraduría General de Justicia de Michoacán, el cuerpo de Guadalupe fue encontrado sin vida en un paraje de la Meseta Purépecha ubicado en el kilómetro 15 y 16 de la carretera libre Carapan–Paracho. Según los primeros reportes, los agentes encontraron signos de asfixia y tortura.


Guadalupe tejió su propia vestimenta de Guare, que significa mujer en Purépecha. (Foto: Cortesía)


Pedro Chávez Sánchez, integrante del Consejo Mayor de Gobierno Comunal de Cherán (2015-2018), dijo a El Universal que Guadalupe Campanur fue una mujer que peleó constantemente por la reconstrucción de los bosques de su pueblo y por regresarle la seguridad.

Nos duele; es un golpe a nuestra comunidad. Por eso nos levantamos en armas en 2011, para evitar todo tipo de crímenes en nuestra comunidad, sin embargo, sabemos que a las afueras somos vulnerables.

Por su parte, Carolina condenó enérgicamente este cruenta desaparición forzada y feminicidio de su amiga.

Me hablaron por teléfono varias amistades de Cherán el pasado miércoles, cuando entregaron el cuerpo de Lupe a su casa. Tuve la fortuna de asistir al funeral, pero recibí la noticia muy pronto, fue un balde de agua fría. Porque sabiendo como mujeres, hay una situación de riesgo real por todo el contexto feminicida en el que vivimos. Evidentemente es una renegación de la situación, nunca piensas que te va a pasar.


Más de 500 personas acompañaron a la familia Campanur al funeral de Guadalupe. (Foto: Cortesía)


En términos más profundos, la palabra “comunero” en un contexto basado en los usos y costumbres de Cherán tiene un significado distinto.

Ella se asumía en la función de ser comunera, esto no sólo implica un pedazo de tierra comunal. En términos más profundos significa asumir la responsabilidad de cuidar la tierra, la naturaleza, el bosque y a la misma comunidad.

El cuerpo de Guadalupe fue encontrado en estado de putrefacción, con reportes de asfixia. Para Carolina, este feminicidio debe buscar una resolución muy minuciosa para dar con el o los responsables del asesinato de su amiga.

Debemos exigir a todas las autoridades involucradas la resolución de justicia para que pongan toda la disposición en este caso, porque sea del ámbito político o del orden privado, cualquiera de esos móviles se deben de buscar a las personas a nivel intelectual o material del crimen.



A sus 32 años, Guadalupe era una mujer demasiado activa en la reconstrucción del bosque de su pueblo, el cual fue talado ilegalmente durante años por delincuentes quienes dejaron a los comuneros sin recursos para pastar a su ganado, entre otros temas.

No podemos enjuiciar el caso y decir “ella tuvo la culpa” por sus actividades. Esto es algo que se repite en muchos casos porque es la tendencia de violentar a todas las mujeres.

 

Cientos de adornos florales la acompañaron en el cortejo fúnebre en la comunidad San Francisco Cherán. (Foto: Cortesía)


Para Carolina, la comunidad junto a la familia deberían llevar el acompañamiento de organizaciones de derechos humanos para documentar el caso.

Las personas que estamos con Cherán estamos al pendiente de todo lo que esté en nuestras manos, pero debe de existir una solicitud de la familia para exigir justicia para Lupita. Por otro lado, siempre debemos estar observando desde el punto de vista de los medios y las investigaciones de las organizaciones de derechos humanos, siempre hay que estar documentando.

Hasta el momento, el feminicidio de Guadalupe Campanur sigue impune y la propia Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) de Michoacán se pronunció sobre este homicidio por razones de género para externar su solidaridad con los familiares.


Mientras que el exalcalde, líder de Cherán y también familiar de Guadalupe, Salvador Campanur, detalló en entrevista para La Jornada que es probable que la delincuencia organizada puede estar detrás del asesinato, debido a que a las afueras de la comunidad no existe el mismo orden que al interior.


Podría interesarte:


El feminicidio de Rosalinda, desapareció en Metepec tras pedir un taxi

2017: el año con más feminicidios en México. Ser mujer es estar condenada a morir

"¡Bórrenme esta!", la campaña para no olvidar los feminicidios de Ciudad Juárez



Gustavo Pineda Gustavo Pineda Periodista

Muy Guerrerense, Michoacán me adoptó en el 2008, pasé por las llamas del Edomex y llegué al paraíso de la CDMX.

COMENTARIOS