OPINIÓN: Luis Miguel, las letras chiquitas y el teléfono descompuesto

Samuel PrietoMartes, 29 de mayo de 2018 9:48

shares
Cultura secretos de la serie de luis miguel

No todo lo que ves es verdad y eso nos lo enseñó Luis Miguel y su serie en el último episodio. Eso y más nos cuenta Samuel Prieto


Cada domingo se convierte en hashtag y el revuelo que causa es bárbaro. Quienes siguen fielmente la serie se sorprenden con los hallazgos y las revelaciones de un cantante tan famoso como hasta ahora enigmático. Luis Miguel tiene millones de fans apasionadamente interesadas en todo lo que sea parte de su vida y su bajada.


El cadete Tello se convirtió en trendig topic y en uno de los temas más googleados la noche del domingo 27 de mayo. ¿En qué quedamos? ¿Sí se apellidaba así o fue una manera de proteger su identidad? ¿Era el cadete Vega en realidad y hoy tiene grado de general? Hay hasta quienes afirman que sale en alguna de las tomas del videoclip de la canción "La Incondicional", al que hace referencia el episodio 6 de la serie.


 (Video: Warner Music México vía YouTube)


Pues ni una ni otra, ni la otra. El mayor Tello no es más que una de muchas licencias literarias que se tomaron los guionistas, Flavia Atencio y José Luis Gutiérrez Arias, quienes diseñaron el personaje como elemento dramático. Un estudiante del H. Colegio Militar, proveniente de una familia pobre, originario de Ocosingo, Chiapas. 


Los libretistas le dieron el apellido de un amigo suyo, el también escritor Carlos Tello Díaz, quien publicó hace algo más de dos décadas su libro La Rebelión de las Cañadas que reveló cómo se formó el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en ese municipio del sureste mexicano.


"Sabíamos que Luis Miguel fue asesorado para La Incondicional porque requería hacer ciertas cosas, pero no queríamos atarnos a las referencias sino buscar un personaje entrañable, chavo y con convicciones. Había dudas de si debía estar, pero defendimos la permanencia porque sabíamos que podía conectar por lo que sabíamos de Luis Miguel", admitió Gutiérrez Arias al reportero César Huerta del periódico El Universal.


O sea que eso de que Luis Miguel pasó una semana bajo entrenamiento militar, tampoco es cierto. ¿Te causa una profunda decepción? No debería. Las bioseries no son biografías ni documentales y el ingrediente principal de los dramas seriados, por mucho que estén basados en historias reales, es la ficción.


Al final de cada episodio de Luis Miguel, La Serie, antes de la aparición de cualquier crédito, se incluye una aclaración tan pertinente como, al parecer, casi nunca vista:


“Obra audiovisual de ficción basada en: entrevistas con el intérprete Luis Miguel; el libro Luis Mi Rey, La Apasionante Vida De Luis Miguel, de Javier León Herrera; así como hechos reales, artículos e información de dominio público. Algunos sucesos, personajes y diálogos son ficcionados, por lo que cualquier parecido a la realidad es una mera coincidencia”.


Lo muy interesante es que la omisión de las letras chiquitas da pie a todo un fenómeno de teléfono descompuesto. Entre los fans, no obligados a discernir emociones, es absolutamente entendible; pero entre varios periodistas en quienes debería privar el sentido común, ese termina siendo el menos común de los sentidos y así sucede cada domingo en que el tema polémico del episodio desata una especie de histeria colectiva googleadora, tuiteadora y posteadora.


¿Tienes claro que Luis Rey es el padre más asqueroso en la historia de los padres y en la historia del asco? Cuestión de enfoques. Tengo amigos que dicen que de haber tenido un padre así, serían mucho mejores en sus oficios y profesiones de lo que son ahora. El problema es saber hasta qué punto es cierto que obligó a un médico a drogar con efedrina a Luis Miguel cuando era menor de edad para que aguantara las jornadas extenuantes de trabajo a las que lo sometía o si cometió realmente la cadena de abusos que describe la trama.


(Video: Netflix América Latina vía YouTube)


Carolina Rivera, quien estuvo a cargo de coordinar el equipo de escritores de la serie, comenta que no hubo tiempo suficiente para humanizar el diseño del personaje de Luis Rey, pero desde el principio quedó claro que en términos del drama era el indicado para funcionar como el antagónico. “No es un documental”, insiste.


Aún así, la euforia, la indignación y la condena. Eso sucede con todo en la serie. Hay quienes afirman que el hermano de Luis Miguel es hijo de una relación extramarital de su madre, Marcela Basteri, con el legendario por corrupto jefe de la policía, Arturo Durazo Moreno. Otros sostienen que la todavía misteriosa desaparición de ella se debió a que Luis Rey le pidió precisamente a Durazo deshacerse de ella. El chisme y el teléfono descompuesto.


El absurdo es que esas cosas suceden en el año 18 del siglo XXI. Hace 80 años tal vez habría sido mucho más justificado. Por ejemplo, el 30 de octubre de 1938, cuando la televisión aun no existía y Orson Welles adaptó el clásico de ficción La Guerra de los Mundos como radionovela.


Con su equipo de actores, narró la historia en forma de noticiero describiendo con voces y efectos incidentales cómo caían meteoritos que terminaban siendo naves marcianas derrotando avasalladoramente al ejército de Estados Unidos con rayos de calor y gases venenosos. La narración era tan vívida en los primeros años de vida de la radio comercial, que causó un pánico generalizado convertido rápidamente en histeria colectiva.


Nos gusta el chisme, la intriga, el prejuicio y las etiquetas. A eso, muchos teóricos haters de los medios de comunicación le llaman enajenación, manipulación y alienación. Pero ¿en serio?


Samuel Prieto

Periodista y productor audiovisual

www.samuelprieto.com


*Las columnas de opinión de CC News reflejan sólo el punto de vista del autor.

ETIQUETAS: Internet cultura
REFERENCIAS: Samuel Prieto
Samuel Prieto Samuel Prieto

COMENTARIOS