OPINIÓN: "Oasis", el cortometraje que refleja el lado más vulnerable del SIDA

Cultura ColectivaMiércoles, 16 de mayo de 2018 11:37

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Tristán Ramírez comparte a CC News su punto de vista sobre "Oasis", el cortometraje del mexicano Alejandro Zuno


REPÚBLICA DE CUBA / TRISTÁN RAMÍREZ


El más entusiasta del antro era un sombrerudo bigotón de barriga prominente. «Ese hombre es mío... Ni te le acerques es mío», bailaba enardecido por Paulina Rubio, mientras señalaba con el dedo a otro barrigón, aunque menos prominente. Y de vez en cuando lo jalaba de la cintura para quedarse un buen rato pegados, como buenos compadres.


Si sonaba «Mío» de la Rubio aún eran los 90, pero podría asegurar que arrancaban los 2000, y habrá sido la primera vez que pisé el Oasis, aunque puede que era el Viena, el bar del otro lado de la pared; una pared que la jotería de entonces no entendíamos por qué diablos existía. Aquellos dos bares, decanos gay de República de Cuba, eran entonces dos gotas de agua y la banda se desplazaba de uno a otro como si nada.


Hoy el Viena, al menos su área de mesas, ya parece más un VIPS, pero el Oasis es casi el mismo y me lo refrenda el cortometraje más reciente de Alejandro Zuno. Precisamente se llama Oasis y es su mejor rodaje hasta ahora.


Recuerdo que el bigotón de barriga prominente de mi primera vez en el antro me hizo pensar en uno de los hermanos de madre, y me puse a conjeturar sobre su vida, a crearme historias. Y cada que iba con mis amigos a los bares del Centro era lo mismo. Bailaba, me embriagaba y conjeturaba.


Ver el corto de Zuno, aunque su tema es desgarrador y te deja pensando, incluso pensándome, me arrancó una sonrisa. Yo era también Zuno, conjeturando en la vida de esa fauna.


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En Oasis, Ofelia (Norma Pablo) desecha por dentro, se arma de bragas y acude al antro para cerciorarse de una realidad que ya rondaba por su cabeza atormentada. Allí, desde lejos, divisa a su marido y su mundo termina por desplomarse, un mundo en el que irrumpe de pronto Jackeline, una hermosa prostituta trans interpretada espléndidamente por Morgana Love, en quien encontrará un pasajero “oasis” para el respiro.


El corto de Zuno, estrenado en el pasado Festival de Cine de Guanajuato, vuelve a un tema que en los 80 y 90 imperó en la comunidad gay y que hoy se encuentra adormilado, incluso sin campañas públicas visibles, como si ya no se tratara de un problema grueso y fornicar a pelo fuera norma: el VIH, a cuya realidad son empujadas por las circunstancias estas dos mujeres vulnerables.


Hay que ver Oasis, cuya fotografía de Ximena Amann es destacable. Abrirá, junto a Los días más oscuros de nosotras, largometraje de Astrid Rondero, el próximo I Love Mix, Festival de Diversidad Sexual en Cine y Video, el jueves 17 de mayo en el Teatro de la Ciudad.


Tristán Ramírez.


*Toda columna publicada en CC News es responsabilidad de su autor.

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