Iron Circus Tattoo, el estudio en Berlín donde los neonazis pueden borrar su pasado fascista

Gustavo PinedaLunes, 4 de diciembre de 2017 17:22

shares
Cultura

El Iron Circus Tattoo es un estudio que forma donde un pequeño grupo de tatuadores borran el pasado de los neonazis en Berlín, Alemania.

Sebastian Daschke es un tatuador alemán que ayuda, mediante la tinta y el arte, a neonazis, para que puedan borrar su pasado y encuentren una sana rehabilitación de sus erradas ideas fascistas en Iron Circus Tattoo, su estudio de tatuajes ubicado en Berlín, y que forma parte de un grupo pequeño de artistas que apoyan la iniciativa EXIT Deutschland, una organización que apoya a jóvenes de extrema derecha a reparar el rumbo de sus vidas.


En EXIT, desde el pasado mes de agosto del 2015 implementaron la iniciativa llamada “Ex-It Tattooentfernung”, que significa "eliminación de tatuajes" en alemán.


Sebastian es el dueño de Iron Circus y lleva desde 1996 tatuando a varios ex neonazis. (Foto: Iron Circus Tattoo)

 

Cuando los jóvenes ingresan a los colectivos neonazis, la mayoría se tatúan mensajes de odio o símbolos nacionalsocialistas que evocan la época de la Alemania liderada por Adolf Hitler.


Su piel se convierte en un lienzo intolerante que simboliza su compromiso con su grupo neonazi, pero muchas veces no toman en cuenta que la violencia atenta contra sus vida. Es por ello que el programa “Ex–It” busca ofrecer una alternativa para eliminar o cubrir ese tatuaje que representa un pasado lleno de odio y cubrirlo con una nueva obra de arte sobre la piel.


En este sentido, los estudios Iron Circus, Skinart Culture y Tattolos en Berlín forman parte indispensable del proceso de rehabilitación para exneonazis. Este esquema es totalmente gratuito para quienes busquen salir de colectivos de extrema derecha, pues la organización EXIT recibe fondos de donadores para cubrir los costos de los tatuajes.


Tras una rehabilitación, los e neonazis pueden obtener un tatuaje gratuito para comenzar su nueva vida, lejos del fascismo. (Foto: EXIT)

 

Daschke, líder del estudio Iron Circus, ofrece sus servicios a bajos costos o en algunos casos de manera gratuita para tapar sus antiguos símbolos con hermosos dibujos con técnicas de acuarela para plasmar aves. De acuerdo con su página de Internet, a Sebastian Daschke le encanta retratar pájaros porque simboliza un nuevo comienzo, un vuelo eterno a la libertad de ataduras ideológicas.


Por su parte, en el estudio Skinart Culture trabajan bajo un forma más tradicional, donde identifican los antiguos tatuajes y los tapan con nuevos diseños, pero también ofrecen servicios de eliminación con láser. Reciben el dinero de las donaciones para borrar con un tratamiento que puede durar varias sesiones.

 

Finalmente, en Tattoolos ofrecen exclusivamente servicios de eliminación de tatuajes con la más alta tecnología.


Esta iniciativa fue creada por Ingo Hasselbach, fundador de EXIT y quien fue uno de los líderes skinheads de ultra derecha más violentos a principios de 1992. Su ideología política y pensamiento lo convirtieron rápidamente en el fundador de las organizaciones neonazis Alternativa Nacional de Berlín y la Camaradería de Nacionalistas Sociales Revolucionarios, los dos colectivos más temidos en Berlín, Alemania.


El pensamiento de Ingo no sólo se reproducía en sus discursos llenos de odio contra los extranjeros, en el lanzamiento de bombas molotov contra la policía, en sus botas de cuero con las cuales pateaba a discapacitados, también su piel se convirtió en una galería de intolerancia.


En sus hombros, brazos y espalda se pueden observar trazos entintados con figuras que representan su odio contra la comunidad migrante, judía y seres humanos con diferentes creencias, etnias y religiones.



La violencia de su movimiento provocó que estuviera cerca de la muerte en más de un ocasión. Para 1993, Ingo decidió salir de los colectivos neonazis para convertirse en un hombre responsable, quien buscó rehabilitar a otros jóvenes para encontrar una salida a tiempo.


Hoy su organización estima haber “desradicalizado” a unas 700 personas. Entre sus actividades, se unen a marchas neonazis para convertirlas en caminatas de caridad involuntaria, por cada metro que caminan con los radicales, la gente puede donar para destinar recursos a la rehabilitación de los jóvenes.


Podría interesarte:

El neonazi de Virginia golpeaba y amenazaba a su madre discapacitada

Militares neonazis de Reino Unido preparaban ataques terroristas


Gustavo Pineda Gustavo Pineda Periodista

Muy Guerrerense, Michoacán me adoptó en el 2008, pasé por las llamas del Edomex y llegué al paraíso de la CDMX.

COMENTARIOS