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CINE

La pareja que luchó hasta el final para amarse aún después de la muerte




El psicoanalista francés Jacques Lacan basó muchos de sus aportes teóricos en una sola idea: "Dios no ha muerto, sino que es inconsciente". Con esta premisa Lacan se refería a la necesidad que los seres humanos tenemos de creer en algo. La fe, en cualquiera de sus formas, le da el mayor sentido a nuestra existencia. Esperar que mañana estemos en el lugar deseado, soñar que en algunos años nos convertiremos en alguien diferente o anhelar una vida distinta a la que tenemos hoy, es parte de esa lucha intrínseca que siempre comienza con la creencia de algo más fuerte que nosotros. No importa cómo llamemos a eso que mueve cielo, mar y tierra para que las cosas sucedan, Dios, naturaleza, destino, suerte, energía o cualquier otro nombre es el que empleamos para reconocer la existencia de algo que nos ayuda a luchar aún cuando todo parece perdido. 

Michael Linn, cineasta que se dedicó a plasmar la relación del hombre con su propia fe en una película en la que el amor es lo único que mantiene en movimiento a la Tierra. El pequeño universo que Linn construyó está basado en la historia real de una pareja conformada por Michael y Michelle. Ellos se enamoran como nunca imaginaron que fuera posible, pero en medio de la perfección de su hermoso romance la vida de ambos da un giro inesperado que pone a prueba su gran amor.



Esta historia fue retomada de un acto heroico y conmovedor que con mucho esfuerzo fue llevado a la pantalla grande. El proceso para recrear la vida de Michael y Michelle le tomó 14 años al director de esta cinta, quien nos explicó en una entrevista para Cultura Colectiva cómo fue trabajar codo a codo con la familia de Michael Boyum.

"Por siempre" es el nombre de este proyecto cinematográfico en el que se conjuntó el trabajo de una gran producción con el inmenso amor de una familia que se propuso compartir la historia de Michael y Michelle para demostrar que el amor verdadero sobrevive aún después de la muerte.



Linn expresó su primera impresión al oír la historia de esta pareja de la voz de la madre de Michael, él explicó que su decisión de llevar a la pantalla grande una reseña tan conmovedora radicó en lo genuina que ésta le resultó. La madre de Michael Boyum logró ponerse en contacto con el director de este filme para pedirle que fuera él quien recreara la etapa más difícil y hermosa de la vida de su hijo. Más allá del éxito taquillero que una película romántica pudiera tener, Linn aceptó el proyecto con la intención de compartir la verdadera importancia que el amor posee en este viaje emocional al que llamamos vida.



El mensaje que el personaje de Michael nos deja es invaluable, pues a pesar de ser diagnosticado con leucemia, él jamás pierde las ganas de compartir sus días con las personas que más ama.
La entrega de Michelle, novia del protagonista, es tan admirable como increíble, pues su fe la ayuda a soportar cada uno de los días en los que ve perecer al amor de su vida. Por otro lado, la familia Boyum nos demuestra que la vida se trata de un gran barco sobre el que navegamos en un mar de oleaje impredecible, en el cual sólo es posible sobrevivir a través del amor. 



A pesar de las dificultades que "Por siempre" tuvo para ser terminada el resultado superó las expectativas. Esta cinta independiente es la forma más sincera en la que el amor puede ser comprendido como una fuerza que sobrevive a cualquier cosa. A pesar de que la película se centra en la historia de una pareja, Linn dejó muy claro que el mensaje principal de su filme expresa la importancia del amor universal. Éste es el que mantiene al mundo en rotación, sin importar en qué o quién creamos, la fe es tan importante como nuestra existencia. 

En esta historia las creencias no dividen ni hacen diferencias, al contrario. El mejor amigo de Michael es un chico ateo que permanece a su lado hasta sus últimos días, mientras su familia es parte de un grupo de fieles creyentes religiosos; nada de eso importa cuando se trata del amor que entre hermanos, padres y amigos deciden regalarse para sobrellevar la pérdida.



La crítica cinematográfica ha recibido con gusto esta propuesta, muchos coinciden en que esta cinta es la combinación perfecta entre un amor sincero, una familia unida y la adversidad de la vida. La honestidad con la que Madison Lawlor y Stephen A. Bailey interpretan a una joven pareja que lucha hasta el final para amarse aún después de la muerte, es la que nos hace entender que el vínculo de un compromiso verdadero se fortalece cuando las circunstancias no son las mejores.

Stephen Bailer, quien interpreta el protagónico de "Por siempre", también nos regaló su opinión sobre el filme. Para él, al igual que para muchos que ya tuvieron oportunidad de ver esta película, el amor es una celebración, pues se trata de la primera y más fuerte creencia a la que el ser humano puede aferrarse con mayor fuerza.









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Etiquetas:amor
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