¿Por qué prohibir los transgénicos es un "crimen contra la humanidad"?

Gustavo PinedaJueves, 25 de enero de 2018 13:52

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Ciencia

Durante el 48º Congreso de Investigación y Desarrollo del Tecnológico de Monterrey, las mentes más brillantes del país abogaron por el uso de transgénicos en el campo mexicano.


El Dr. Luis Herrera Estrella lamentó que las prohibiciones y las estrictas regulaciones a los alimentos transgénicos sean una afrenta para el avance de la ciencia en los cultivos en México.


Egresado como ingeniero bioquímico en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, maestría en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del IPN, y de doctorado en el Departamento de Genética de la Universidad Estatal de Gante, en Bélgica, el Dr. Herrera Estrella es una de las mentes pioneras en el establecimiento de la ingeniería genética como una herramienta indispensable para el estudio de la biología vegetal.


Durante el 48º Congreso de Investigación y Desarrollo, que se llevó acabo en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, campus Monterrey, Nuevo León, se realizó el panel “Las ciencias de la vida frente a una nueva revolución: la edición génica”, donde cinco destacados investigadores de distintas universidades discutieron la relevancia sobre la modificación de genes como una nueva herramienta que permite “copiar y pegar” genes de manera precisa para revolucionar las ciencias biológicas.


El Dr. Herrera, condenó la criminalización de los transgénicos en el Congreso de Investigación y Desarrollo del Tec de Monterrey. (Foto: CC News / Gustavo Pineda)

 

Al uso de la palabra el Dr. Herrera, ganador del premio Javed Husain de la UNESCO por su destacada investigación en las ciencias naturales, detalló que una de las tecnologías actuales más polémicas es la ingeniería genética, sin embargo, aseveró que los seres humanos hemos modificado las plantas desde tiempos inmemoriales, al seleccionar sólo frutos de buena calidad y cruzándolos para crear híbridos.


Por generaciones, los agricultores han modificado sus cultivos para crear frutos más grandes y con sabores más concentrados. Aunque se puede decir que se han “modificado genéticamente” los cultivos, no son transgénicos. Este término se refiere al uso de tecnologías para extraer porciones de ADN de ciertos frutos, para “pegarlos” en la genética de otra especie para modificar su naturaleza con el objetivo de crear frutas y verduras más grandes, con sabores combinados, y resistentes a virus o plagas.


"Sólo hemos avanzado con la ciencia, en la misma selección natural que siguieron por siglos los agricultores". (Foto: CC News / Gustavo Pineda)

 

Para el Dr. Herrera, los transgénicos han sufrido una satanización de distintos colectivos a consecuencia de la desinformación, y a causa del modelo económico que privilegia las ganancias de las empresas que tienen las patentes de los transgénicos.

Si diéramos la vuelta a todos los problemas que vemos con la transgénesis en alimentos, de alguna manera, podríamos evitarlo para darle provecho a las nuevas tecnologías. Es mi esperanza. Las políticas filosóficas y económicas han creado a través a los transgénicos, hay muchas personas que están en contra de estas modificaciones a los alimentos.

El problema de los transgénicos, no está en los alimentos modificados en su ADN, pero sí en las sustancias que son utilizadas para cultivarlos. Se trata del glifosato, un herbicida fabricado por Monsanto bajo la marca “RoundUp”, dicha sustancia mata malas hierbas, y de paso a todas las plantas, incluyendo las sembradas en las parcelas por los agricultores.


Roundup, es el herbicida vinculado con el mal uso de los transgénicos en el campo. (Foto: Reuters)

 

Por coincidencia, los productores deben sembrar ahora una semilla transgénica que es resistente al glifosato, que también desarrolla y vende Monsanto. Según estudios científicos, cuando los agricultores esparcen el glifosato, éste viaja por el agua y el aire, provocando la muerte de otras siembras cercanas, además de matar insectos, aves, contaminar afluentes y quedar impregnado en la piel de los campesinos.


Según otros estudios, pagados por Monsanto, el glifosato no es un peligro para los agricultores ni para los alimentos que fueron cultivados con el herbicida, pero existen casos como en San Salvador Entre Ríos en El Salvador, donde cientos de familias de campesinos que utilizaron glifosato para sus parcelas enfermaron por cáncer de pulmón, presumiblemente por la contaminación de sus afluentes con plaguicidas.

 

De acuerdo con el Dr. Luis Herrera, existe una complicidad entre los opositores a los transgénicos y las grandes empresas, debido a que esa unión limitan las investigaciones.

Resulta que los opositores ayudan a las grandes empresas, porque las únicas que pueden cubrir los costos para cubrir los costos para depurar los productos son ellos. O sea, es paradójico porque utilizan los monopolios al beneficiarse de su dinero.

En la sala Plenaria del Centro Estudiantil en el Tec de Monterrey, campus Monterrey, los investigadores discutieron los principales retos de la edición genética en la ciencia. (Foto: CC News / Gustavo Pineda)


A pesar de las críticas a las seis principales empresas dueñas de las patentes y biotecnologías agrícolas, éstas intentaron remediar sus acciones al ayudar a organizaciones humanitarias con una solución a la ceguera de miles de personas en Asia.

No podemos satanizar del todo a Monsanto. Les doy un ejemplo, después de los experimentos con los alimentos transgénicos, los investigadores lograron desarrollar el arroz dorado, que es un cereal que produce vitamina A. Entonces, las empresas buscaron regalarlo en el sureste asiático, debido a que éste podría resolver un problema de ceguera en 300 mil de personas en distintas comunidades. Pero los opositores pegaron el grito en el cielo.

En julio del 2016, más de 100 premios Nobel se unieron para enviar una carta abierta para exigir un razonamiento crítico ante la prohibición de esta ayuda humanitaria y ataque contra la investigación in vitro en plantas de cultivo.

Los que se oponen se basan en las pruebas in vitro, por la utilización de DNA recombinante, porque es un organismo genéticamente modificado por utilizar tecnologías de biología molecular en el laboratorio, entonces no haya transgénesis, eso nos genera un problema. Aquí en México seguimos en una discusión lenta, a comparación de otros países, porque lo que hacemos en el laboratorio es igual a lo que ocurren en la naturaleza, pero de manera acelerada. 

Finalmente, invitó a las autoridades encargadas de discutir el tema en México a invitar a todos los aspectos interesados para evitar caer en la desinformación, y crear un frente que ayude a los pequeños productores del campo.


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Gustavo Pineda Gustavo Pineda Periodista

Muy Guerrerense, Michoacán me adoptó en el 2008, pasé por las llamas del Edomex y llegué al paraíso de la CDMX.

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