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ARTE

5 obras de arte que tienes que conocer para verdaderamente entender el feminismo




Trascender en un mundo machista ha significado una lucha exhaustiva para las mujeres que buscan encontrar un lugar, competir y destacar en una sociedad en la que es casi imposible si perteneces al "sexo débil", mismas que buscan erradicar la desigualdad que delega a todas las mujeres que intentan aportar algo al mundo con su capacidad. Desde la ciencia, la política, la economía o la ingeniería, diferentes áreas han sido complicadas para las mujeres que han intentado involucrarse no como la sombra de un hombre, sino como las autoras de grandes aportaciones.

El arte es otro de los espacios en los que el movimiento feminista ha intentado aparecer para transformar al mundo que nos rodea, centrándose en intervenir en el canon del rol femenino que se ha establecido desde lo más remoto de la historia. Como declaró la artista Suzanne Lacy, el objetivo del arte feminista es "influir en las actitudes culturales y transformar los estereotipos", pues qué mejor forma de transgredir el machismo y la misoginia que a través de una obra artística que genere movimiento, comunique un mensaje y provoque identificación de parte del público a través de la belleza que toda obra implica.

Para el arte feminista no existe un medio singular o un estilo definido que lo caracterice como tal, ya que reúne diversos aspectos que confieren la necesidad de lograr una igualdad de género con la que se logren encontrar los espacios que anteriormente no existían para las mujeres que intentan consagrase no sólo en el mundo del arte, sino en el mundo en general.


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"The Dinner Party" (1974-1979) - Judy Chicago

El montaje de Judy es una de las obras feministas más conocidas y reconocidas del mundo del arte. La instalación consiste en un largo banquete de forma triangular que contiene 39 platos de porcelana pintados con mariposas y diseños abstractos de vulvas sobre manteles con los nombres de 39 mujeres memorables de la historia y la mitología. Además de esos personajes, hay otros 999 nombres de mujeres pintados sobre los azulejos que cubren la estructura triangular que funge como mesa del banquete.

La intención de la obra es la de reescribir, literalmente, los nombres de enormes mujeres que han logrado quebrar el estereotipo del rol femenino en diferentes épocas; todos estos nombres atesoran la lucha feminista que distintas voces han conformado.








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"Womanhouse" (1972) - Judy Chicago y Miriam Schapiro

La instalación de las artistas es una representación entera sobre una residencia de Hollywood en la que las escultoras transformaron la fachada, los techos y las paredes con la ayuda de un grupo de estudiantes del Programa de Arte Feminista al que motivaron para formar parte del proyecto. Las 21 jóvenes estudiantes renovaron completamente la casa que previamente demolieron, para poder instalar ambientes específicos en cada uno de los espacios del interior.

En las paredes y el techo colocaron un montón de huevos fritos que parecían pechos femeninos. Después, múltiples artistas comenzaron a montar diversos performances dentro del lugar, en el cual se intentó retratar la relación que existía entre la mujer y su propio hogar, donde no solamente se pueden llevar a cabo tareas domésticas tradicionales, consideradas parte imprescindible del rol femenino, sino otras formas de expresión tales como el arte. Es decir, la mujer sí puede integrarse a dos contextos distintos: la vida y el arte.







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"Anatomy of a Kimono" (1974) - Miriam Schapiro

Ésta es una de las piezas más representativas del arte feminista de los 70, para la cual Schapiro se basó en los patrones de algunos kimonos japoneses, abanicos y espejos que combinados en un collage de pintura y tela, expresan la relación entre los materiales de estos objetos o prendas con el significado de la femineidad encasillada. 

Además del mensaje que esta pieza comunica, Schapiro logró materializar un concepto bastante complicado de alcanzar, pues "Anatomy of a Kimono" se volvió una obra "hight art" feminista.





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"Semiotics of the Kitchen" (1975) - Martha Rosler

El video feminista de Rosler se convirtió en una obra fuera de los cánones del arte que examinaba la relación de las mujeres con la cocina y esa habilidad nata de preparar perfectamente bien cualquier platillo. La misma autora de la pieza audiovisual describió su trabajo como una parodia del rol femenino que pasa horas en la cocina manteniendo el sistema familiar a flote.

El léxico, la expresión facial y el lenguaje corporal de Rosner en el video es de clara rabia y frustración, mismas con las que ella hace una especie de glosario hablado sobre los utensilios de cocina más utilizados por muchas mujeres (amas de casa). Con todo este montaje, ella quería representar la opresión que muchas tienen que soportar para no desafiar sus roles dentro del hogar y, cómo los medios de comunicación y la publicidad influyen y promueven esta restrictiva que limita a las mujeres a quedarse en sus hogares a la sombra de sus parejas.



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"Three Weeks in May" (1977) - Suzanne Lacy

Lo que Lacy hizo fue una obra extensa y pesada de tres semanas de duración con la que llamó la atención de todos a partir de los datos que comunicó con su obra sobre todas las mujeres que habían sido agredidas sexualmente en las calles de Los Ángeles. Su pieza consistió en presentaciones públicas, algunos dibujos e instalaciones dentro de galerías que en letras rojas sobre la acera, tiza sobre el pavimento y un enorme mapa en la pared, mostraba las cifras sobre las víctimas de violencia física y sexual que habían pasado desapercibidas tantas veces.

"Three Weeks in May" fue la obra que logró relacionar muchas facetas del arte feminista a través de su mensaje, el cual fungió como parte de un despertar social que buscaba concientizar a hombres y mujeres que desconocían los terribles hechos en contra de los que el feminismo también lucha.

 




Las mujeres que encabezaron estos movimientos feministas a través del arte crearon un diálogo implícito entre el espectador y su obra, que expresa otras perspectivas sobre el movimiento que no siempre es comprendido por sus objetivos, sino por sus manifestaciones. Otro precepto del arte feminista es el que permite mezclar el paisaje social y político con la estética de algo más digerible para el espectador, quien tiende a rechazar otras formas más comunes o complicadas de entender y concientizar el feminismo, a diferencia de lo digerible y realmente bello que el arte lo puede volver.


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Comprender el arte requiere de desmenuzar sus elementos para entonces conocer su origen, entender su mensaje y dominar su estética, si te interesa aprender cómo hacer esto, lee el artículo sobre los elementos clave para entender la obra de Frida Kahlo y conoce a la mujer que tejió una bufanda con su vagina durante 28 días para tratar de comprender el mensaje de su pieza.







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Etiquetas:feminismo
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