Diego ‘N’ y Gerardo ‘N’ fueron vinculados a proceso este miércoles en los juzgados de Barrientos, Tlalnepantla, por el multihomicidio ocurrido el 1 de septiembre en un departamento de Zona Esmeralda, Atizapán de Zaragoza. Las víctimas: Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo; su esposa Ana Paula, quien estaba embarazada; su hija Sofía, de 3 años; la empleada Aleyda Romero y la perrita Nala. Un menor —hijo del músico— sobrevivió al esconderse durante el ataque.
70 pruebas vs. ‘no hay pruebas’: lo que se presentó ante la jueza
La defensa de Diego ‘N’ argumentó durante la audiencia que no existen elementos suficientes para confirmar su participación en los hechos. El problema: la Fiscalía del Estado de México acababa de presentar alrededor de 70 datos de prueba ante la jueza. Entre ellos, videos que ubicarían a Diego ‘N’ en el lugar del crimen, testimonios de personas relacionadas con el caso, peritajes forenses y objetos asegurados en la investigación.
La Fiscalía también expuso que Jonathan Meléndez habría pedido ayuda antes de reunirse con los imputados, y que en el trasfondo del caso existían conflictos relacionados con dinero y criptomonedas y crímenes en México. No es un detalle menor: si la discusión económica precedió al ataque, eso afecta directamente la figura del homicidio calificado que se les imputa.
Cargos, prisión preventiva y los cuatro meses que vienen
Los delitos por los que ambos imputados enfrentan el proceso son homicidio calificado, interrupción del embarazo —por la muerte de Ana Paula, quien estaba embarazada— y maltrato de los seres sintientes, cargo derivado del asesinato de Nala, la perrita de la familia.
Como medida cautelar, Diego ‘N’ y Gerardo ‘N’ permanecerán en el penal de Barrientos bajo prisión preventiva, la cual fue dictada desde el 5 de septiembre. La jueza otorgó además cuatro meses para que la Fiscalía realice la investigación complementaria y consolide el caso antes de ir a juicio. Que la defensa cuestione las pruebas es su derecho y su trabajo; pero sostener que no existe ningún elemento mientras decenas de ellos acaban de ser exhibidos ante un juez dibuja el perfil de lo que probablemente será una batalla legal larga y complicada.
