México enfrenta un brote de sarampión que ha hecho sonar las alarmas de salud pública tanto dentro como fuera de sus fronteras. En lo que va del 2026 se han confirmado cientos de casos nuevos, con Jalisco como uno de los estados más afectados, seguido por entidades como Chiapas, Sinaloa y Ciudad de México.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) declaró alerta epidemiológica en la región por el fuerte aumento de contagios, y México encabeza la lista de países con más casos confirmados en la primera parte del año.
Ante esta emergencia, autoridades han pedido a la población acudir a su centro de salud más cercano o acercarse a módulos especiales para aplicarse la vacuna y protegerse, especialmente a los niños. Sin embargo, como adultos, muchos no saben si deben vacunarse, pero aquí te explicamos en qué casos sí es necesario aplicarla o no.

¿Quiénes deben aplicarse la vacuna contra el sarampión?
El brote actual empezó en febrero de 2025 y ha seguido con registros constantes de casos en varios estados. Las autoridades han reforzado campañas de vacunación, instalado módulos de vacunación móviles y ampliado la disponibilidad de dosis gratuitas para frenar la transmisión antes de que México pierda su estatus de país libre de sarampión, otorgado años atrás tras altos niveles de vacunación.
Por ello, los adultos menores de 50 años sin comprobante de vacunación o que no recuerden si recibieron las dosis exigidas (dos dosis de vacuna contra sarampión) sí deben vacunarse. Expertos y autoridades, como la UNAM, recomiendan que si no hay evidencia clara de vacunación previa, lo mejor es aplicarse la vacuna.
Adolescentes y adultos de 10 a 49 años que no tengan esquema completo. En campañas de vacunación la Secretaría de Salud ha incluido a este grupo para aumentar la protección comunitaria.
La vacuna que se usa en México es la triple viral (SRP) o la doble viral (SR), que además de proteger contra sarampión también cubre otros virus (como la rubéola). A continuación dejamos una infografía que explica con más claridad en qué casos debes aplicar la vacuna y en cuáles no es necesario.

Aunque la vacuna es segura y eficaz, hay situaciones en las que no está recomendada o es mejor consultar primero con un médico:
- Mujeres embarazadas, ya que la vacuna es de virus vivos y se evita en ese periodo.
- Personas con sistemas inmunológicos muy debilitados, por ejemplo quienes están recibiendo tratamientos intensivos o tienen ciertas enfermedades que reducen la inmunidad.
- Quienes han tenido una reacción alérgica grave a una dosis previa o a componentes específicos de la vacuna.
- Bebés menores de seis meses, pues en su esquema de vacunación, esta vacuna se comienza a aplicar a partir de los 12 meses, pero si hay un riesgo, como en esta ocasión, se aplica después de los seis meses la dosis cero.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por aire, por pequeñas gotitas cuando alguien infectado habla, tose o estornuda, y puede causar fiebre alta, tos, ojos rojos y un característico sarpullido, además de complicaciones graves si no se trata.
Si aún tienes dudas sobre tu situación de las vacunas o si crees que te corresponde recibir una dosis, acude a tu centro de salud más cercano o consulta a un médico para que revisen tu historial y te indiquen qué hacer. La vacunación es, hasta ahora, la mejor herramienta para controlar y detener brotes de sarampión.

Con información de Expansión, Excélsior / Foto de portada: tomada de internet
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