El Vaticano hizo públicas las primeras fotografías del Papa Francisco dentro de su féretro en la capilla de la Casa Santa Marta, el lugar que fue su residencia durante los doce años de su pontificado. Las imágenes muestran el cuerpo del pontífice vestido con atuendo rojo, sosteniendo un rosario, mientras guardias suizos y asistentes custodian el féretro cubierto con terciopelo rojo —el color tradicional del luto papal.
Francisco falleció la mañana del 21 de abril tras sufrir un derrame cerebral. El Vaticano informó que la muerte fue rápida y sin sufrimiento, en línea con el deseo del pontífice de una partida serena. Este primer reposo en la capilla de Santa Marta responde a una voluntad expresa del Papa: que su cuerpo permaneciera en el lugar donde vivió durante más de una década, antes de ser trasladado al escenario público de despedida.
El traslado a San Pedro y los rituales de despedida
Este miércoles 23 de abril, el féretro será llevado a la Basílica de San Pedro, donde los fieles tendrán la oportunidad de rendirle homenaje y despedirse del pontífice. El traslado marca el paso de un duelo privado a uno de alcance mundial: miles de católicos y personas de distintas creencias se esperan en la plaza y sus alrededores.
Durante estos días de veneración pública, se llevarán a cabo varios rosarios en la basílica. El ambiente será de recogimiento, con el cuerpo expuesto para que quienes lo deseen puedan acercarse en oración. Este período de despedida es fundamental en la tradición católica: representa el reconocimiento comunitario de la vida y el legado del difunto.
El funeral y el entierro según sus deseos
El funeral pontificio se celebrará al aire libre el sábado 26 de abril en la Plaza de San Pedro. Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio, oficiará la ceremonia. Al cierre del servicio, Re pronunciará la última oración, mediante la cual Francisco será formalmente encomendado a Dios ante la comunidad católica global.
Tras el funeral, el cuerpo será trasladado a la Basílica de Santa María la Mayor, donde tendrá lugar el entierro a las 10 de la mañana, hora de Roma. Esta basílica fue elegida por el propio Francisco: en su testamento expresó el deseo de descansar en ese «antiguo santuario mariano» donde siempre se detenía a orar. La elección refleja la devoción mariana que caracterizó su pontificado.
Un testamento que define hasta el último detalle
Los últimos deseos de Francisco, expresados en su testamento divulgado por el Vaticano tras su muerte, se están cumpliendo al pie de la letra. Una de sus disposiciones más significativas fue la petición de ser enterrado en un sencillo ataúd de madera, en contraste con sus predecesores, quienes reposaron en ataúdes elaborados con ciprés, plomo y roble.
Esta decisión resume la filosofía del Papa: una vida de austeridad y cercanía con los más vulnerables. Incluso en la muerte, Francisco rechazó los símbolos de opulencia, optando por la sencillez. El féretro de madera, como el terciopelo rojo que lo cubre, comunica tanto humildad como dignidad papal.
El protocolo de despedida que ahora se desarrolla en Roma es, en realidad, el último sermón del pontífice: un acto de coherencia entre lo que predicó y cómo eligió partir.
