Este domingo, un vuelo de Volaris que cubría la ruta El Bajío-Tijuana vivió momentos de tensión cuando un pasajero intentó tomar control de la aeronave para desviarla hacia Estados Unidos. Este acto, clasificado como interferencia ilícita según la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), fue contenido gracias a la rápida intervención de la tripulación y algunos pasajeros.
“Volaris informa que esta mañana en el vuelo 3041, que cubría la ruta de El Bajío a Tijuana, un pasajero intentó, mediante el uso de la fuerza, desviar el avión hacia Estados Unidos. La tripulación actuó de acuerdo con los procedimientos de seguridad establecidos y, conforme a protocolo, el avión fue desviado al aeropuerto de Guadalajara, donde la aerolínea puso al pasajero a disposición y custodia de las autoridades competentes”.
¿Qué pasó con el vuelo de Volaris?
El incidente ocurrió poco después de que el vuelo 3041 despegara del Aeropuerto Internacional del Bajío, en León, Guanajuato. De acuerdo con el comunicado de la aerolínea, el hombre utilizó la fuerza para tratar de modificar la ruta, lo que activó los protocolos de seguridad establecidos.
En redes sociales, videos y testimonios del suceso mostraron cómo algunos pasajeros apoyaron a la tripulación para someter al agresor antes de la llegada de las autoridades. Estas acciones resaltan la importancia de mantener la calma y seguir las instrucciones del personal a bordo en situaciones de emergencia.
Bueno, muchos vimos la noticia de un intento de secuestro de una aeronave, las noticias están por todos lados, aquí un vídeo que me encontré de los pasajeros sometiendo al agresor (En México siempre hay una señora que dice "no le hagan nada" 🤣) abro hilo pic.twitter.com/u7VRO52wpd
— Datos Aeronáuticos ◽ (@CapLaloVargas) December 9, 2024
La tripulación logró mantener la calma y redirigió el avión al Aeropuerto Internacional de Guadalajara, donde la Guardia Nacional detuvo al individuo. Tanto los pasajeros como la tripulación resultaron ilesos, y el resto de los ocupantes continuaron su trayecto a Tijuana en un vuelo posterior con una tripulación diferente.
Este incidente pone en evidencia la importancia de los protocolos de seguridad en la aviación, diseñados para actuar de manera efectiva ante amenazas a bordo. En este caso, el protocolo incluyó la comunicación inmediata con las autoridades y la coordinación con la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), lo que permitió un aterrizaje seguro y la detención del responsable sin que la seguridad de la aeronave se viera comprometida.
La aerolínea Volaris señaló que llevará el caso hasta las últimas consecuencias legales, constituyéndose como parte acusadora en el proceso judicial. En tanto, se lamentaron los inconvenientes ocasionados a los pasajeros, pero reiteraron que la seguridad de estos y de la tripulación es su máxima prioridad.
Aunque no se ha revelado información sobre los motivos del pasajero para intentar desviar el vuelo, este tipo de incidentes suele tener repercusiones severas en términos legales. Además, la OACI establece que las investigaciones judiciales deben desarrollarse en paralelo con las de seguridad operacional para prevenir incidentes similares en el futuro.
