Un avión de transporte militar ruso Ilyushin-76 se estrelló en la región sur de Belgorod, cerca de la frontera con Ucrania. El Ministerio de Defensa de Rusia informó que en el avión iban 65 militares ucranianos capturados que se dirigían a la zona para un intercambio de prisioneros.
Posteriormente, la inteligencia militar ucraniana emitió un comunicado acusando a Rusia de poner en peligro la vida de los prisioneros de guerra. Afirmaron que no se les había informado que debían garantizar un espacio aéreo seguro sobre Belgorod.
El comunicado ucraniano se interpreta como un reconocimiento implícito de que derribaron el avión. Además, la agencia de noticias Ria Novosti informó que otras nueve personas iban a bordo, incluidos seis miembros de la tripulación.
Un avión es derribado en Belgorod
Un video compartido en redes sociales mostró el avión estrellándose seguido de una explosión y una bola de fuego cerca del pueblo de Yablonovo, 70 kilómetros al noreste de la ciudad de Belgorod, alrededor de las 11:00 hora local.
El gobernador regional de la región de Belgorod en Rusia, Vyacheslav Gladkov, dijo que el avión se estrelló en un campo cerca de una zona residencial y que todos a bordo habían fallecido. El Estado Mayor General de Ucrania, citado por el sitio web Ukrainska Pravda, inicialmente señaló que el avión transportaba misiles para los sistemas de defensa aérea S-300 de Rusia. No hizo mención de prisioneros de guerra.
Ninguno de los detalles sobre los ocupantes del avión puede verificarse de manera independiente, pero la inteligencia militar de Ucrania pareció reconocer que soldados ucranianos capturados podrían haber estado a bordo.
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En un comunicado, señaló que era responsabilidad de Rusia “garantizar la seguridad de nuestros defensores según los acuerdos alcanzados”, pero que en esta ocasión no se les había informado que el espacio aéreo debía ser resguardado “en el momento especificado”, como en numerosas ocasiones anteriores.
Esto podría indicar “acciones deliberadas de Rusia destinadas a poner en peligro las vidas y la seguridad de los prisioneros de guerra”. Antes del intercambio de prisioneros planeado, funcionarios ucranianos declararon que los militares rusos capturados fueron “entregados al lugar acordado a tiempo para ser intercambiados, y estaban seguros allí”.
El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que el intercambio estaba programado para llevarse a cabo el miércoles por la tarde en un puesto fronterizo a 100 km al oeste de Belgorod.
El Ministerio de Defensa explicó que un avión de transporte militar despegó de la base aérea de Chkalovsky, al noreste de Moscú, con destino a Belgorod, alegando que la fuerza aérea de Ucrania había disparado dos misiles antiaéreos desde el área de Lyptsi, al sur de la frontera ucraniana.
El organismo gubernamental ucraniano encargado de los prisioneros de guerra advirtió que Rusia estaba “realizando activamente operaciones especiales de información contra Ucrania, con el objetivo de desestabilizar la sociedad ucraniana”.
Dmytro Lubinets, comisionado de derechos humanos del parlamento ucraniano, instó a los ciudadanos de ese país a confiar sólo en fuentes oficiales: “No se dejen engañar por provocaciones. Se proporcionará información más detallada más tarde”.
Andrei Kartapolov, presidente del comité de defensa del parlamento ruso, dijo que había habido un segundo avión en el aire transportando a 80 prisioneros ucranianos, aunque ese avión luego cambió de rumbo. “No se puede hablar ahora de ningún otro intercambio de prisioneros”, dijo Kartapolov a la televisión rusa.
